Regalo de Navidad nunca hecho: entendimiento con líderes opositores

Regalo de Navidad nunca hecho: entendimiento con líderes opositores

El momento y circunstancias hacen propicio que el Presidente Medina, en esta época de regalos, haga uno que nunca se ha hecho no obstante resultar imprescindible para sosiego y gobernabilidad nacionales: entendimiento con líderes opositores.

Ya el gobernante se afianza en el poder ponderando el poco tiempo transcurrido. Cuenta con una ciudadanía que aspira y espera, desea y anhela, su éxito; desplazando inconformidades sobre el gobierno anterior, y sus omisiones. Sus discursos reflejan sinceridad a diferencia de ficciones precedentes.

Ha desnudado realidades en contraposición al milagroso blindaje pregonado anteriormente. Ha logrado que la repulsa internacional se dirija hacia responsables de la peor administración fiscal observada desde el restablecimiento de nuestra democracia. Predica austeridad e impone sencillez contraria a ampulosidades prexistentes. Maneja suspensos como forma de administrar hasta que su segunda al mando no sabe a qué atenerse. Está logrando desplazar el epicentro del estamento estatal hacia su persona, evidenciándose por contradicciones entre supuestas incondicionalidades pre-asumidas como lealtades. Sus programas anunciados concitan satisfacción.

Lo principal a vencer radica en plasmar en realidades sus buenas voluntades e intenciones determinadas por obstáculos e incertidumbres que penden sobre su ejecutoriedad: falta de recursos, actitudes y aptitudes realizadoras, vocación de servicio del lastrado tren administrativo guiado por provecho propio y vanidades.

Obstáculos e incertidumbres testimoniados en el desequilibrio del reciente presupuesto contentivo de niveles de gastos contrapuestos a austeridad proclamada, de ingresos sobre-estimados por inadecuada ponderación de efectos económicos y fiscales de una reforma tributaria altamente sustentada en devoluciones impositivas, de excesivos financiamientos ante un FMI hoy desentendido del dispendio y endeudamiento que contribuyera a provocar.

Y por una burocracia resistente a tonalidades éticas y austeras en medio de exigencias de castigos a responsables del déficit denunciado. Y acomodada a rutinas y tradiciones que la hacen incapaz de responder a exigencias de un Estado con obligación de prestar más y mejores servicios con menos recursos.

Estas razones hacen oportunas y pertinentes procurar entendimiento con líderes opositores, inspirándose en la superación de las aprehensiones que penden sobre la realización de lo anunciado y sobre temores y resistencias ciudadanas imperantes.

Entendimiento que debe llevarse a cabo entre líderes opositores, independientemente de querellas intestinas que sostengan entre sí dentro de sus respectivas organizaciones, puesto que en el PLD ya el Presidente ejerce tal liderazgo que ha llevado a su predecesor a dedicarse al peregrinaje externo para predicar lo que no pudo practicar durante su ejercicio.

Ojalá que el Presidente Medina nos regale de Navidad algún género de entendimiento a estos fines, sean  consultas individuales o encuentros colectivos, que acrecienten el sosiego y gobernabilidad nacionales.