¿Reelección de quién?

¿Reelección de quién?

La mayoría que votó por el PLD se supone que lo hicieron por Leonel Fernández, pero no necesariamente por su gabinete. Lo normal es que se hiciera una cirugía mayor en el equipo de gobierno, especialmente en áreas críticas donde las controversias internas, la incapacidad gerencial, los ácidos conflictos gremiales y un marcado desorden institucional, están a la orden del día.

En muchas instituciones del sector publico centralizado y descentralizado, se observa una total carencia de liderazgo y un agotamiento de la gestión de los titulares reelectos, sin que nadie votara por ellos.

Si no son las huelgas, los escándalos y los conflictos, hay la percepción de que lo único que hacen muchos de ellos es gastar el dinero de los contribuyentes para su beneficio personal y fomentar la corrupción y el proselitismo, como si aun estuviéramos en campaña. Algunos son expertos en torturar a los gremios y no faltan los que torturan a los ciudadanos con sus constantes mentiras y falsas promesas.

Inclusive, el equipo económico, que debería mostrar total coherencia en estos momentos de crisis mundial, está en desbandada, con una de sus cabezas despotricando contra el Fondo Monetario Internacional, al que tendremos que recurrir tarde o temprano. Otro buscando apoyo internacional para convencer al Presidente de que la crisis financiera nos afectará duramente. Y otro, en cargar con todo el peso del ajuste, tomando medidas que hunden más la economía.

La gente está cansada de ese espectáculo deprimente que ofrece el equipo de gobierno, incluyendo muchos simpatizantes del PLD que me han expresado su total indignación por la falta de una renovación de los titulares de muchas instituciones públicas, que solo le crean problemas al país y a la gestión del Presidente.

Obviamente, esos simpatizantes no comprenden que el propio Presidente es el que se aísla y no toma en serio nada de lo que le dicen sus colaboradores, especialmente en el área económica. Muchos menos actúa para renovar su gabinete en los sectores estratégicos, con el que se siente comprometido por todas las vagabundería que hicieron para asegurar su reelección.

Es muy notorio que en las decisiones presidenciales, esté influyendo gente que su único objetivo es que Leonel Fernández se perpetúe en el poder.

Cobran bien por ese servicio y no se despegan del mandatario. Tienen como único objetivo tapar hoyos. Donde hay un problema o reclamo, el Presidente le sale al frente con una reunión y mil promesas que calmen los ánimos, pero que nunca se cumplirán. Si de promesas incumplidas se trata, este gobierno ha roto todos los record.

La realidad es que una parte del país, incluyendo su infraestructura, sus empresas, su agricultura y sus instituciones, se caen en pedazos y nadie se da cuenta de lo que está pasando. La otra parte se la come el narcotráfico. Pero la Reforma Constitucional nos ayuda a olvidar esa realidad.