Redadas no acaban delincuencia

Redadas no acaban delincuencia

POR FIOR GIL
El nuncio apostólico, monseñor Timothy Broglio, consideró ayer que las redadas que realiza la Policía Nacional para frenar la delincuencia en los barrios, pueden ayudar a reducirla, pero que la solución a ese y otros problemas sociales sería la creación de fuentes de empleos y dedicar mas recursos a la educación.

Monseñor Broglio también favoreció que se tomen medidas para frenar la corrupción, tras señalar que los corruptos deben ser castigados y obligados a devolver los recursos «mal ganados», como un principio fundamental de la moral.

«Si usted tiene algo que no es suyo, debe devolverlo”, sostuvo el dignatario que representa al Vaticano en la República Dominicana.

En cuanto a la delincuencia, afirmó que la violencia que genera se ha convertido en un tema de preocupación con relación a la violación de los derechos humanos, dado que en la sociedad cada persona tiene el derecho a la seguridad, a trabajar y a vivir tranquilamente.

Indicó que la seguridad, además de dar tranquilidad a la ciudadanía, contribuiría a que el país sea más acogedor para el turismo y le dé más paz a todos.      

Dijo que la delincuencia aprovecha las condiciones en que se encuentran las clases mas empobrecidas, donde no hay oportunidades, «por lo que creo que es necesario buscar soluciones fundamentales».

Monseñor Broglio fue entrevistado al concluir un acto de celebración del «Día de Europa», en el cual el primer consejero de la delegación de la Unión Europea, doctor Francisco Manuel de Heras y Borrero, pronunció una conferencia en el auditorio de la Escuela Diplomática de la Cancillería.

El viernes pasado el secretario de las Fuerzas Armadas, almirante Sigfrido Pared Pérez, planteó la necesidad de que la Policía mejore la forma de buscar los delincuentes.

 Fue entrevistado sobre las críticas a las redadas en el barrio Capotillo, donde a los pocos días de realizadas, la banda Los Morenitos provocó la muerte de varias personas y luego en Los Mina y en el barrio 24 de abril, otros dos cayeron abatidos a manos de bandas juveniles, quienes fueron sepultados en medio de balaceras, música y consumo de cerveza y drogas.