Recomendaciones para cuidar sus riñones

Recomendaciones para cuidar sus riñones

Los riñones son los órganos encargados de filtrar toda la sangre del cuerpo, depurando los desechos, medicamentos y sustancias tóxicas, eliminándolos a través de la orina.
Un riñón sano mide entre 10 y 12 centímetros y su forma parece un fríjol, por lo que quizás usted no ha pensado nunca en cuidar sus riñones, al considerar que están sanos.
La respuesta puede ser afirmativa, pero de no cuidarlos y llevar hábitos alimenticios dañinos, los resultados pueden ser considerables para su salud.
Y es que tener unos riñones poco saludables puede desencadenar una serie de enfermedades entre las que figuran: enfermedad renal crónica, cáncer de riñón, insuficiencia renal, piedras en los riñones, quistes renales, entre otros. Estas condiciones lo pueden llevar a necesitar hemodiálisis o un trasplante.
La nutrióloga Ana Carolina Báez explica que los riñones tienen además otras funciones importantantes, entre las que cita que mantienen el balance de líquidos en el cuerpo, contribuyen a la regulación de la presión arterial; participan en la producción de vitamina D y estimulan la producción de los glóbulos rojos.
Señala que existen múltiples condiciones que pueden afectar el buen funcionamiento de los riñones entre los que detalla las enfermedades genéticas o hereditarias, traumas, infecciones, el abuso de medicamentos antiinflamatorios, así como la obesidad, pero las condiciones que más frecuentemente los afectan son la hipertensión arterial y la diabetes.
“Muchas de estas condiciones son prevenibles, por lo tanto, las medidas tomadas para evitarlas, también nos ayudarán a cuidar nuestros riñones”, sostiene Báez.
La especialista, quien es experta en Obesidad y Trastornos de la Conducta Alimentaria, ofrece algunas pautas que le ayudarán a cuidar la salud de sus riñones.
Reduzca el consumo de sal y sodio: La sal induce al aumento de la presión arterial y es uno de los principales causantes que depende de la alimentación. Disminuya la sal que utiliza para condimentar los alimentos, en cambio, utilice hierbas aromáticas, verduras naturales y limón para potenciar los sabores. Evite además los condimentos artificiales.
Realice actividad física: El ejercicio proporciona efectos positivos incomparables a nivel de nuestras células. Mantiene un adecuado flujo sanguíneo en el cuerpo y los músculos más fortalecidos. Asimismo ayuda a reducir el exceso de grasa y el peso corporal. Mejora los niveles de la presión arterial, de glicemia, colesterol y triglicéridos. Todos estos mecanismos contribuyen a tener unos riñones más saludables.
Buena hidratación: El agua contribuye a regular la temperatura corporal y la presion arterial, participa en el transporte de nutrientes, y eliminación de desechos. Por tanto ayuda a que los riñones realicen su principal función. La cantidad de agua que debemos consumir dependerá de la cantidad de alimentos que comemos, la temperatura del ambiente y la actividad física realizada. En general entre 2 a 2.5 litros de agua por día suele ser suficiente.
Ojo con los medicamentos: Utilice los medicamentos analgésicos y antiinflamatorios por prescripción de su médico y nunca sobrepase las dosis recomedadas. El exceso en el consumo de este tipo de medicamentos puede afectar el funcionamiento del riñón.
Reduzca el consumo de azúcar: El exceso de azúcar en la dieta predispone a diabetes, prediabetes, síndrome metabólico, aumento de los triglicéridos y aumento de peso. Todas estas condiciones podrían afectar los riñones. Por lo tanto empiece a reducir el consumo del azúcar añadida, alimentos dulces y bebidas azucaradas.