Reajustes en las tasas de interés

Reajustes en las tasas de interés

El Banco de Reservas ha fijado en un 17% su tasa de interés para créditos destinados a la producción y en un 15% la correspondiente a préstamos hipotecarios para viviendas nuevas hasta un tope de RD$12 millones.

Esta decisión se corresponde con una pauta trazada por las autoridades monetarias, que han liberado fondos del encaje legal para estimular reducciones en las tasas de interés de la banca privada. La estrategia procura estimular la inversión por medio del abaratamiento del dinero, en momentos en que una fuerte recesión a nivel internacional perjudica las economías del mundo.

La banca comercial debería considerar la utilidad de esta política en los momentos actuales, cuando se precisa garantizar seguridad alimentaria y mejorar, por vía de los costos, nuestra competitividad en la colocación de productos en el exterior, en momentos de una reducción sensible de la demanda de bienes en nuestros mercados de destino. La liberación de fondos del encaje legal mejora sustancialmente la capacidad de oferta de las ventanillas de crédito de la banca y la reducción de las tasas, a su vez, tiene efectos positivos en la producción. Por razones de competencia, la banca privada deberá reaccionar ante el reajuste hecho por el banco comercial del Estado, que ha seguido el camino del Banco Central. Son estímulos necesarios en circunstancias como las actuales.

Por una reforma equilibrada

El país avanza hacia una reforma de la Constitución cuyo proyecto, según juristas conocedores de la materia, soslaya temas importantes que hay que afrontar, como la corrupción, el parasitismo en la burocracia estatal, la independencia del Ministerio Público y otros de gran importancia para la buena marcha del ordenamiento institucional. Se dice que el proyecto a discutir deja intacta la estructura política y la forma de distribución del poder.

Lo recomendable es que, en su momento, la Asamblea Revisora se esfuerce por incorporar al proyecto de reforma, previo consenso, todos aquellos elementos que permitan un mejor ordenamiento institucional, una distribución más equilibrada del poder político, medios para crear una verdadera capacidad de combate contra la corrupción y moderar la discrecionalidad del Poder Ejecutivo en la distribución de los cargos públicos. El país requiere una reforma constitucional integral y equilibrada.