Reacciones adversas de los alimentos

Reacciones adversas  de los alimentos

Doctora Roccio Medina
Médico nutriólogo clínico del Hospital General de la Plaza de la Salud (HGPS).

Los problemas de salud asociados a las reacciones adversas causadas por los alimentos han sido un tema de preocupación a lo largo del tiempo.
Desde la antigüedad se conocen estos trastornos ligados a la ingestión de los alimentos, teniendo como consecuencia una gran preocupación e interés por la persona que los padece y la causa de la modificación de la dieta, muchas veces sin buscar la orientación del especialista.
Cuando abordamos este tema es indispensable iniciar por clasificar las reacciones adversas de los alimentos en tóxicas y no tóxicas atendiendo al mecanismo patogénico o desencadenante.
Las primeras son producidas por envenenamiento causado por sustancias tóxicas naturalmente contenidas en los alimentos, como la muscarina de algunos hongos, o por toxinas producida por microorganismos en los alimentos mal conservados, como la botulina, que causa gastroenteritis, por sustancias químicas naturales como la ciguatera, o sustancias químicas adicionadas a los alimentos por productos para la agricultura (herbicidas e insecticidas), aditivos como los antibióticos que se administran a los animales durante su crianza, metales que se desprenden de recipientes de empaques de los enlatados y los contaminantes industriales.
Las reacciones adversas a los alimentos que se conocen como no tóxicas son las alergias e intolerancias. Estas dos condiciones se manifiestan de diferentes maneras.
Alergias. Se entiende por alergia la reacción individual anómala, específica y exagerada a una sustancia (alergeno) habitualmente inofensiva para la mayoría.
Se denomina alergeno alimentario a toda sustancia encontrada en un alimento que puede causar una reacción en la persona que lo consume.
Intolerancias. La intolerancia no provoca reacción alguna al sistema inmunológico, sino al metabolismo. Existen muchas intolerancias alimentarias y pueden causar trastornos y enfermedades de diversa magnitud.
Los síntomas de la intolerancia y las alergias alimentarias pueden ser similares, puede presentarse náuseas, diarrea, dolor abdominal, flatulencia o gases, pero además, en las alergias suele presentarse urticaria, tos, asma, inflamación de la lengua, boca y -menos frecuente, pero muchas veces mortal- el edema de glotis.
Ante estos síntomas se debe realizar una evaluación adecuada para descartar que no se esté ante una enfermedad inflamatoria intestinal que cursa con algunos síntomas similares. Por esto es recomendable visitar al médico para tener un adecuado diagnóstico y tratamiento.
En algunas ocasiones la persona no puede determinar qué alimento le produce la alergia o intolerancia. En esos casos, para conocer qué alimentos pueden causar una alergia o intolerancia, el doctor le realiza al paciente un historial con posibles antecedentes, tanto familiares como de anteriores síntomas asociados a un alimento en concreto, y luego las pruebas cutáneas de alergias, que son altamente seguras.
En las reacciones adversas a los alimentos una de las enfermedades irritativas del intestino a descartar es la enfermedad celiaca o celiaquía, condición que puede provocar un estado de desnutrición en el paciente.
En cualquiera de estas reacciones alimentarias adversas es importante que se consulte al especialista nutriólogo para una correcta evaluación y tratamiento dietético oportuno de modo que se pueda evitar un daño mayor como consecuencia o un estado de desnutrición.