Rafael Molina Morillo – Mis buenos días

Rafael Molina Morillo – Mis buenos días

Nuestros dirigentes políticos no acaban de soltar las muletas que los atan al pasado. Siguen amparándose a la sombra de quienes fueron, en su momento, verdaderos líderes, pero que ya no están en el mundo de los vivos y por consiguiente deben ser dejados en paz en su última morada.

Joaquín Balaguer, Juan Bosch y José Francisco Peña Gómez fueron grandes en sus respectivas dimensiones, eso nadie lo discute. Pero, con el debido respeto a sus memorias, ya están muertos. Los políticos que han heredado o pretenden heredar sus respectivos liderazgos deberían empeñarse en exhibir al pueblo sus propios méritos, y no refugiarse en los méritos de aquellos maestros.

En las grandes vallas publicitarias y en los spots de televisión de la recién transcurrida campaña electoral, eran frecuentes las fotografías e imágenes de Balaguer, Bosch y Peña Gómez, según el caso, como si éstos ilustres dominicanos fueran todavía candidatos. Y al término de los comicios, cuando ya todo estuvo consumado, se produjeron las consabidas visitas de los políticos a los sepulcros de aquellos hombres, en busca ()será?) de sus sabios consejos y orientaciones.

Me parece que ya es hora de soltar esas muletas. Que cada quién sea cada quién, con sus virtudes y sus defectos, con sus errores y sus aciertos. Y que los manes de aquellos hombres extraordinarios descansen en paz!