Que se prohíba la venta de ron

Que se prohíba la venta de ron

LEONARDO DÍAZ JÁQUEZ
La celebración de las fiestas de la Navidad y de Año Nuevo tuvieron este año un nuevo ingrediente, ya que fueron menos vistosas y tradicionales, pues no tuvimos fuegos artificiales a discreción y solo disfrutaron de los mismos quienes acudieron o viven cerca de los lugares donde se hicieron espectáculos pirotécnicos, debido a una disposición repentina de la Secretaría de Estado de Interior y Policía.

 Varios sectores de la vida nacional apoyaron dicha medida prohibitoria, de los que recordamos, entre otros, diferentes sociedades médicas, medios periodísticos, personalidades de la vida nacional como la señora Mary Pérez de Maranzini y el doctor Rafael Molina Morillo.

En su editorial del 24-12-2007, aunque manifestó su oposición a la manera como se dispuso la medida prohibitiva,  HOY dijo que «a esta prohibición de la venta de fuegos artificiales se le pueden dedicar todos los aplausos, todos los elogios, todo el agradecimiento, en función de que, si se aplica debidamente, nos librará del dolor y los traumas que se derivan de las quemaduras y mutilaciones por fuegos artificiales». El Diario Libre editorializó el 26-12- 2007 que «Franklin Almeyda ha demostrado que cuando se toma una decisión que cuenta con el apoyo de una buena parte de la población, los resultados no se hacen esperar», mientras que el doctor Rafael Molina Morillo, en su columna Mis Buenos Días del 26-12-2007, expresó: «Este año no hubo niños ni mayores quemados por los fuegos artificiales. ¡Aleluya! Obviamente, la prohibición de mercadear indiscriminadamente esos artefactos pirotécnicos, impuesta por la Secretaría de Interior y Policía, surtió su efecto. ¡Bien por ello y gracias! a las autoridades por haberse mantenido firmes a pesar de las presiones ejercidas para que la medida fuera derogada».

Las noticias servidas por los diferentes medios el día siguiente al de Navidad nos cuentan que «el 95 por ciento de los pacientes traumatizados y con heridas diversas que llegaron a la sala de emergencia del hospital Darío Contreras y otros centros asistenciales llegaron a esa condición por situaciones violentas vinculadas con el alcohol», según  HOY y «veinte personas perdieron la vida en el largo feriado navideño por accidentes de tránsito e intoxicación alcohólica, conforme el boletín número cuatro de la Comisión Nacional de Emergencias. De acuerdo con la entidad 392 han resultado heridas por accidentes de tránsito, intoxicación alcohólicas e intoxicación alimenticia» de acuerdo al Diario Libre.

Como vemos, las heridas y muertes por efecto del consumo alcohólico es notable, con el agravante de que en este país estamos de fiestas los 365 días del año y la ingesta de todo tipo de bebidas en continua y en grandes cantidades. Una noticia servida hace varias semanas daba cuenta de que los dominicanos vamos a la cabeza en el consumo de alcohol en América Latina. Las del pasado día 2 de enero confirman las anteriores.

Teniendo en cuenta todo lo anterior es que propongo que se prohíba la venta generalizada de bebidas alcohólicas, de modo tal que seamos una sociedad más «civilizada» ya que según el Diario Libre «La ciudad daba la impresión de estar celebrando recogida, lo que no la hacía menos alegre, pero sí más civilizada» y que tal como expresara el doctor Molina Morillo en su columna citada, esperamos que «los empresarios dedicados a la fabricación y/o importación de (bebidas alcohólicas, digo yo), y a su subsecuente comercialización, deben comprender que el suyo es un negocio muy peligroso y nocivo para la población». Por las noticias del día 2, debiera prohibirse también andar en vehículos.



 

¡Quién la pone el cascabel al gato!