Qué Se Dice. Sin precedentes

Qué Se Dice. Sin precedentes

Lo primero que hay que decir, para que pongamos este asunto en su verdadero contexto, es que se trata de un hecho sin precedentes, nunca antes visto, probablemente porque nunca antes una institución del Estado, que no son sus organismos y agencias de seguridad interna, había sido tan señalada y cuestionada por patrocinar una actividad que, como el espionaje telefónico, es impropia de cualquier democracia que aspire a merecer ese nombre. Por eso no es posible ignorar ni restarle gravedad a la denuncia del Partido Revolucionario Moderno (PRM), que anunció en rueda de prensa que solicitó a las empresas telefónicas y autoridades judiciales abstenerse de interceptar los números telefónicos de un grupo de sus dirigentes sobre los que no existe ninguna investigación en curso que lo justifique. Sigmund Freud Mena, director legal de ese partido, informó que notificaron mediante acto de alguacil al presidente de la Suprema Corte de Justicia, al Procurador General de la República, al INDOTEL, y a los jueces coordinadores de los juzgados de instrucción del Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo, así como a las empresas telefónicas Claro Dominicana, Altice Dominicana y Viva Dominicana. Y explicó que se han tomado todas esas acciones debido a que la Procuraduría General se ha dado a la tarea de intervenir los teléfonos de dirigentes de la oposición solicitando irregularmente a los jueces coordinadores de los Juzgados de Instrucción autorización para la interceptación de sus teléfonos, incluyéndolos en listados de supuestos procesos penales que lleva a cabo. El mismo modus operandi, agrega un servidor, que se utilizó en el caso de la entonces jueza de la Suprema Corte de Justicia Miriam Germán Brito. Se trata, como dije el principio de estas líneas, de una acusación muy grave que le toca aclarar a la Procuraduría General, donde están atentos a muchas cosas menos a sus propios cartones.

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