Qué se dice

Qué se dice

En eso de que en el país ya se pueda contratar un sicario para arreglar cuentas sin arreglo, desde un marido infiel hasta un deudor moroso, hay mucha tela por donde cortar, con el agravante de que mientras más tela se corta más peliaguda se torna la cuestión. Llama poderosamente la atención, por ejemplo, la cantidad de dinero pagada -apenas 20 mil pesos- por la ex esposa del estadounidense Craig Roger Hiserote, ejecutivo de la Cogentrix, a los matones que perpetraron su espectacular asesinato, pagaderos una vez concluído el «trabajo». Ese módico precio podría obedecer a un problema de nuestro mercado delictivo, saturado de asesinos a sueldo, o a la evidente pérdida de valor de nuestro maltrecho signo monetario. Elija la explicación que usted quiera o agregue alguna otra de su propio peculio, si ese es su deseo, y llegará a una conclusión tan terrible como desoladora: (qué devaluada está la vida humana en este país!

[b]Los malapaga[/b]

El revuelo provocado por las revelaciones de Edwin Croes, asesor de la Corporación de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), de que varios medios de comunicación -que tildó de irresponsables y poco serios- adeudan a las Edes sumas millonarias por energía eléctrica consumida, no debería hacernos perder de vista lo esencial. Si esas deudas han alcanzado ese nivel ha sido, simple y sencillamente, porque la debilidad, la complacencia o la «flexibilidad» de las distribuidoras Edenorte y Edesur, propiedad del gobierno, lo han permitido. No se debe hablar, entonces, de clientes irresponsables sino de una mala gestión de cobro, pues con suspenderle el servicio a esas empresas, tal y como se hace con cualquier ciudadano que comete el pecado de atrasarse en el pago de su factura, hubiera sido más que suficiente. )O no?

[b]Entendimientos[/b]

Ha caído como «una bomba de 500 kilos de dinamita» la revelación del diario El Caribe de que el ingeniero Quique Antún se comprometió, secretamente, a ofrecer su respaldo y el de sus seguidores al PLD y su candidato el doctor Leonel Fernández en caso de una segunda vuelta, en un documento que habría firmado junto a Danilo Medina bautizado, muy apropiadamente, «acta de entendimiento». Hay que imaginarse que, dada la gravedad del asunto, el ingeniero Antún tendrá en el más breve plazo alguna explicación mas o menos convincente para justificar sus secretas diligencias, aunque ya hay más gente interesada en saber -sobre todo en la periferia del PRSC- si se le dará el mismo tratamiento que a Jacinto Peynado, Carlos Morales Troncoso y una lista bastante larga de dirigentes históricos del reformismo, expulsados del partido -acusados de «alta traición»- por ofrecer público respaldo al doctor Leonel Fernández en las pasadas elecciones.