QUÉ SE DICE

QUÉ SE DICE

CLAUDIO ACOSTA
c.acosta@hoy.com.do
Camino al matadero.- El doctor Waldo Ariel Suero, presidente del Colegio Médico Dominicano, ha querido restarle importancia al surgimiento del Movimiento Visión Médica Colegiada, que encabezan Amarilis Herrera, ex candidata a la presidencia del CMD, y Alberto Portes, pero lo cierto es que se trata de un acontecimiento de gran trascendencia, sobre todo en los actuales momentos en que  el combativo gremio  se ve enfrentado al gobierno por una serie de reivindicaciones, entre las que figura un aumento salarial que pondría a los médicos a ganar cerca de cincuenta mil pesos al mes. El nuevo movimiento, que esgrime como bandera de lucha su propuesta de que se produzca un “diálogo real” con las autoridades,  también ha criticado que la actual junta directiva parezca más interesada en luchar por una mejoría salarial habiendo tantos problemas pendientes de resolver en nuestro sistema de salud pública, lo que indica que en el gremio todavía hay gente con cabeza popia en capacidad de cuestionar la validez de los métodos de lucha hasta ahora empleados, y sobre todo decidida a no dejarse arrastrar por el camino de la insensatez y la cerrazón como mansos corderidos rumbo  al matadero.

 Buenas noticias, pero….-  República Dominicana está libre de la patología de la influenza aviar, detectada en el país en diciembre del año pasado. Así lo han determinado cuatro destacados patólogos  norteanericanos que, invitados por la secretaría de Agricultura, visitaron recientemente el país, donde realizaron un recorrido  por granjas de gallinas y pollos en Higuey y el  Cibao Central, así como por las más importantes empresas del sector avícola, concluyendo en su diagnóstico que el virus de influenza aviar “no ha causado daños, patologías o mortalidades en granjas comerciales”.  Se trata, sin duda, de una excelente noticia para nuestra descalabrada industria avícola, pero después de todo lo que ha ocurrido desde que se detectó la  presencia  del H5N2   en una traba de gallos en Higuey, empezando por la pérdida de su más importante mercado, el haitiano, hasta  la reciente aparición de la influenza aviar de aquel lado de la frontera, casi está uno tentado a concluir que las buenas noticias han llegado demasiado tarde.