Qué  se dice

Qué  se dice

No al chantaje.-  A pesar de que se trata de una decisión que, en un ejercicio  racional de buena administración, debió haber tomado hace mucho tiempo, el aumento de  la tarifa que cobrará la UASD por los créditos y la inscripción  a sus nuevos estudiantes provocó los previsibles desórdenes de parte de grupos estudiantiles que, como siempre, solo saben protestar de manera violenta contra lo que no están de acuerdo, lo que a su vez obligó a sus autoridades, como ocurre siempre, a disponer la suspensión de la docencia para evitar males mayores, como si no fuera suficientemente malo perder tantas horas de clase al año por culpa de un grupito de alborotadores.

¿Se dejará tumbar el pulso el rector en nombre de la paz universitaria? El maestro Mateo Aquino Febrillet defiende, con argumentos válidos y atendibles,   el aumento  a los créditos, una verdadera chilata comparado con lo que cobran el resto de universidades del país y ni hablar de las extranjeras (todavía un crédito de la UASD cuesta menos de un dólar), pero tiene que armarse de coraje y resistir el chantaje de los violentos que no entienden que en estos tiempos la educación universitaria no puede ser gratis ni para todo el mundo.

Las listas.- Entre las listas que andan circulando por ahí ofreciendo una supuesta relación  de los miembros del gabinete del presidente electo Danilo Medina, sobresale un detalle muy revelador: mientras  ministerios como Turismo, Industria y Comercio, Salud Pública, Interior y Policía y Obras Públicas cuentan con tantos aspirantes que hacen cola, y lo mismo ocurre con instituciones  como el Banco Central, la Superintendencia de Bancos, Indotel,  el Banco de Reservas o  la Procuraduría General de la República, nadie parece estar interesado, así sea de carambola, en ocupar la Dirección Nacional de Persecución de la Corrupción  (DPCA), a pesar de que no tendría que perseguir a ningún corrupto y el salario es bueno. ¿Por qué será?