Qué se dice

Qué se dice

Mea culpa-. Miguel Vargas Maldonado, presidente del PRD, declaró en Washington que la clase política dominicana no ha sido capaz de crear las condiciones para que la mayoría del pueblo viva en condiciones favorables en su país, a lo que atribuyó el significativo número de compatriotas residiendo en el exterior. Hasta ahí todo muy bien, pues nadie se atrevería a rebatirle una verdad tan grande como una catedral. Pero al hablar de la clase política debió utilizar, para continuar honrando esa verdad irrebatible, la primera persona del plural, es decir, “nosotros”, aunque solo fuera para asumir la responsabilidad que le toca como máxima autoridad del partido mas viejo del sistema político dominicano.

El Plan B.- Era lógico y previsible que los directivos de Falcondo tuvieran en agenda un Plan B para el caso de que no se le permita explotar Loma Miranda, que amplios sectores de la población, encabezados por la influyente Iglesia Católica, piden que sea declarada Parque Nacional. ¿Cuál es ese plan B? Recurrir a un arbitraje internacional para que se haga respetar el derecho que alegan tener sobre una concesión de la que es propietaria desde el 2008. ¿Tiene el gobierno dominicano su propio Plan B en caso de que ocurra lo que columbran los ejecutivos de la minera canadiense?

A paso de tortuga.- Los asesinatos por encargo y otros delitos cometidos desde motocicletas continúan su agitado curso, para desgracia de los aterrorizados ciudadanos, que no tienen quien los defienda de una modalidad criminal que se ha convertido en una peligrosa plaga. Entretanto, el Programa Especial del Registro y Emisión de Placas, que como parte del Plan Integral de Seguridad Ciudadana ejecutan la DGII y la AMET, marcha con tanta lentitud que cualquiera pensaría que cuando lleguen los sombreros –para decirlo con un conocido refrán– ya no habrá cabezas.