QUÉ SE DICE

<P>QUÉ SE DICE</P>

En guardia.- Los sindicalistas están “chivos”, y con razón, por el entusiasmo conque los  empresarios están promoviendo la modificación del Código Laboral, pues tienen el “pálpito” de que el propósito no puede ser otro que eliminar derechos adquiridos de los trabajadores. Y algo se debe estar cocinando que  el olor  llegó hasta el exvicepresidente Rafael Alburquerque, exsecretario de Trabajo y uno de nuestros más reputados expertos en materia laboral, quien ni corto ni perezoso dio de inmediato la voz de alarma. La reacción del gobierno, hay que reconocerlo, no se hizo esperar, y de ahí las declaraciones del omnipresente  Gustavo Montalvo ofreciendo garantías de que el Código Laboral no se modificará sin  consenso. Pero en un país donde puede pasar cualquier cosa, sobre todo si beneficia a los poderosos de siempre, los  trabajadores deben mantenerse en guardia, con los ojos bien abiertos, no resulte y vaya a ser que el entusiasmo reformador de los empresarios sea demasiado contagioso.

Pasando hambre.- La noticia no puede ser más desalentadora, y no solo para los haitianos que la sufren en carne propia: dos de cada tres personas en Haití padecen los rigores del hambre. Un reportaje  publicado ayer por este diario  destacaba que al día de hoy la cifra de haitianos que no tienen suficiente alimento para comer alcanza los 6.7 millones de personas, un “asombroso” 67% de la población que pasa días sin comer, no puede permitirse una dieta equilibrada o tiene limitado el acceso a los alimentos. Es en medio de esa desgarrante  realidad que sus autoridades han decidido prohibir, sin  justificación sanitaria, la importación de huevos y pollos desde la República Dominicana, como si les  importaran más las ganancias de empresarios importadores cercanos al gobierno que el sufrimiento  de un pueblo que parece fatalmente condenado a sufrir por los siglos de los siglos.