QUÉ SE DICE

QUÉ SE DICE

Desamparados. Juntas de vecinos y otras organizaciones comunitarias de  San Carlos,  Villa Francisca y Villa Consuelo, en el Distrito Nacional, han decidido unirse para hacer frente a choferes del transporte público de pasajeros que han improvisado terminales y paradas de carros, autobuses y minibuses en la zona, alterando su tranquilidad y arrabalizando el entorno.

Patricio Mercedes, presidente de la junta de vecinos El Progreso, de Villa Francisca,  explica que  los choferes  han improvisado una terminal en la calle Abreu  esquina 27 de Febrero, creando un verdadero caos a causa de los tumultos y las largas filas, pero lo que más irrita a los vecinos es que tanto choferes como pasajeros, al igual que delincuentes y otros antisociales que medran en la zona,  hacen sus necesidades fisiológicas en plena vía pública. ¿Dónde están las autoridades del ayuntamiento del Distrito Nacional? Es la misma pregunta que se vienen haciendo, desde hace tiempo, quienes sufren desde su impotencia la invasión y destrucción de su entorno y su tranquilidad,  huérfanos de una autoridad responsable que se apiade de la situación por la que atraviesan.

Desmanes municipales-. Los regidores del ayuntamiento de Baní deben estar todavía celebrando  su  hazaña, aunque no pueda decirse lo mismo de los banilejos, comprensiblemente indignados al enterarse de que sus distinguidos servidores municipales se han aumentado  el sueldo a RD$75 mil al mes.

Para colmo, el aumento que se han hecho a sí mismos los regidores banilejos, equivalente al 80%de su actual salario de RD$40 mil, se produce en medio de los reclamos  de más de mil empleados del ayuntamiento que esperan que el síndico, Nelson Landestoy, cumpla con la disposición del gobierno de establecer un salario mínimo de RD$15 mil tanto en las instituciones públicas  como en los cabildos. Lo peor del caso es que los banilejos tendrán que tragarse su indignación, pues es  probable que eso se quede así y la impunidad vuelva a bendecir, como en otras tantas ocasiones,  los desmanes de nuestros políticos disfrazados de servidores públicos.