Qué se dice

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Bemoles de un contrato. A pesar de las amenazas y los intentos de intimidación de parte del doctor Vinicio Castillo Semán la prensa dominicana ha continuado  publicando las travesuras del senador Robert Menéndez y uno de sus más importantes recolectores de fondos, el oftalmólogo dominicano Salomón Melgen. Con grandes titulares   nuestros principales  diarios se hicieron eco ayer de la publicación  en el New York Times de varios correos electrónicos entre  el despacho de Menéndez y el Departamento de Seguridad Nacional. ´

Esos correos describen los esfuerzos del legislador para impedir cualquier donación federal de equipos para la inspección de carga a la República Dominicana que eventualmente  pusiera  en peligro el contrato de seguridad portuaria adjudicado a una empresa de la que el doctor Melgen es el principal accionista. 

¿Qué opinan de eso los paladines de la lucha antidroga que defienden ese contrato con tanto ardor y agresividad? ¿Cuántas veces hemos escuchado a esos señores  insinuar de manera  desconsiderada que quienes se oponen a la instalación de los rayos x en los puertos  son aliados o protectores del narcotráfico? Lo que esos correos electrónicos ponen  en evidencia es que  alrededor de ese contrato pudo haber  algún tipo  de tráfico de influencias en favor de Melgen, lo que pone a sus defensores en una posición muy incómoda pues su causa podría no ser tan legítima como nos quieren hacer creer.

 ¿En qué parará todo este enredo? Eso es difícil saberlo desde aquí, pero si las autoridades norteamericanas siguen investigando –como todo parece indicar–  las actividades extracurriculares de Menéndez es probable que nos lleguen  nuevas informaciones que nos permitan entender mejor las intríngulis de    un contrato que, definitivamente,   tiene sus bemoles.