Pueblo chino cumple 50 años

Pueblo chino cumple 50 años

Huaxi (China),  (EFE).- El pueblo de Huaxi (provincia de Jiangsu, este), oficialmente el más rico de China desde el año 2000, celebra estos días los 50 años de la fundación del partido comunista local y la creación de un conglomerado empresarial multimillonario.

Wu Renbao, su creador, se comunica en el dialecto local y no en mandarín porque sólo fue a la escuela tres años, lo que no le impidió fundar el Partido Comunista en su aldea y formar un grupo de empresas que registró 309,8 millones de dólares (212,2 millones de euros) de beneficio neto en 2006).

Se trata del Grupo Huaxi Jiangsu, nacido en 1957 del esfuerzo colectivo de los vecinos de Huaxi para juntar dinero y crear una fábrica “ilegal” de componentes de acero, que “escondían cuando venía el gobierno”, dijo Wu Hao, nieto de Wu Renbao y responsable de la primera planta del grupo fuera de China, Huaxi Mexico Mining.

El secreto que ha llevado a esta localidad en 50 años de República Popular China a la opulencia y la ostentación fue “centrarse en la producción mientras que en otros lugares del país se centraban en la lucha de clases”, explicó a Efe Wu Renbao, que subrayó que “la Revolución Cultural retrasó el crecimiento económico».

El centro del pueblo, que es donde habitan los herederos de los fundadores de la empresa y, por tanto, unos 15.000 adinerados accionistas, cuenta con un lago artificial y un parque turístico donde hay una suerte de réplicas de monumentos famosos, como la Gran Muralla artificial, que corona la colina de Huaxi.

El motor del crecimiento fue la manufactura de acero, que hoy asciende a 70 millones de toneladas al año, producidas con materias primas que se importan desde Brasil o Australia, para vender después los componentes a España (10 millones), a Inglaterra, a Francia o Japón, entre otros muchos.

Antes de 1957, “el pueblo era tan pobre que las mujeres no querían casarse con los habitantes de Huaxi”, comentó Wu Hao, que en el salón de su casa, de varios pisos, tiene una pantalla extraplana que puede disfrutar desde un sillón de masaje tapizado en cuero.

El otro pilar de la economía de la localidad fue el sector textil, una planta que hoy produce anualmente más de 1,3 millones de prendas, de las que más de medio millón son para Inditex, aunque “el precio es un secreto”, sostiene sin perder la sonrisa Gennia Lo, responsable de ventas internacionales.

En la fábrica de textil trabajan más de 8.000 empleados que perciben un salario medio que ronda los 1.000 yuanes al mes (134,7 dólares (92,3 euros), reveló Zhou Li, natural de Huaxi que estudió Comercio Internacional en Nueva Zelanda.

Aunque el pueblo ha ido creciendo y absorbiendo a aldeas de alrededor, sólo los habitantes de la Huaxi original, que cede su nombre a una marca de cigarrillos y licores, o sus herederos, son accionistas del grupo que hoy dirige Wu Xi’en, hijo de Wu Renbao.

Para el próspero pueblo, acostumbrado a ver circular por su núcleo Porsches y Cadillacs, es un honor que Gu Xiulian, vicepresidenta de la Asamblea Nacional Popular China (ANP, Legislativo), haya acudido como invitada de gala a la celebración del cumpleaños.

Como visita honorable que es, los dirigentes de Huaxi decidieron homenajearle en el auditorio con la representación de la historia coreografiada de Huaxi, donde los bailarines danzaron entre cintas y pompas de jabón, antes de los discursos y las alabanzas hacia este pueblo-empresa que cotiza en la bolsa de Shenzhen desde 1999.