Promete mano dura a granceras y  a conuqueros de Los Haitises

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Los conucos sembrados en Los Haitises serán destruidos, y a partir de mañana las granceras tendrán que desalojar las franjas de los ríos en que operan actualmente, dijo ayer el secretario de Medio Ambiente, Jaime David Fernández Mirabal.

El secretario de Medio Ambiente, Jaime David Fernández Mirabal, advirtió a los granceros que hará respetar la ley y  que el  desalojo de las granceras que estén dentro de la franja de los 150 metros de los ríos,  va a partir de hoy.

Fernández Mirabal dijo que la ley es inflexible y que en el país muchas personas  conocen sus derechos, pero no cumplen con sus deberes, tras advertir que  durará ocho años en el cargo se secretario de Medio Ambiente.

Recordó que la resolución que ordena sacar las granceras de los ríos, ya lleva más de un año y que el pasado mes de agosto se dio un nuevo plazo que no será renovado.

Dijo que hasta cinco granceras estaban dentro de la franja, pero que de acuerdo a informaciones empezaron a retirarse.

El  plazo vencido ayer para que las granceras se  retiren de la franja de 150 metros de la margen del río, es el tercero otorgado por la secretaría de Medio Ambiente  y Recursos Naturales desde que el 10 de agosto del pasado año se emitiera  la resolución 16-07.

Nizao  En esta región  las granceras operan de forma normal, a excepción de dos, ya que aseguran que están fuera del perímetro que establece legal.  La empresa  Mon-Braca no había retirado sus equipos, pues  de acuerdo a su presidente Juan Ramón Brea, desde hace cuatro meses y medio sus operaciones fueron paralizadas por la secretaría.

Dijo  que la institución  ni  siquiera le entregó los tickets  para   vender los 55,000 metros cúbicos de agregados que tenían acopiado y de los cuales sólo pudieron retirar 8,621 en las seis semanas que le dieron. 

La clave

1.  Vieja normativa

El pasado 10 de agosto de 2007 el entonces secretario Max Puig emitió la resolución 16-07 que otorgaba un plazo de 90 días para que las granceras se retiraran definitivamente de los cauces y márgenes de los ríos. Esta disposición fue aplazada en dos ocasiones.