Prevención sin aspavientos

Prevención sin aspavientos

Las autoridades dominicanas deberían tomar muy en serio la gran actividad sísmica que se registra en el país para tomar cuantas medidas de prevención sean necesarias para reducir las posibilidades de desastre humano en caso de que nuestro territorio sea azotado por un gran terremoto. Aparte de la frecuencia de los temblores de tierra, las medidas se justifican por las advertencias que hacen varios expertos estadounidenses sobre una posible activación de la falla tectónica Enriquillo, a la que se atribuye el sismo que el 12 de enero de 2010 destruyó gran parte de la capital haitiana. Sismólogos locales también han advertido sobre esta situación.

 Un paso necesario sería evaluar la resistencia antisísmica de edificaciones públicas y privadas muy frecuentadas por público, y hacer lo necesario para mejorarla. Preocupa mucho que los temblores de estos días, ninguno de los cuales ha llegado a los seis grados Richter, pusieran de manifiesto la vulnerabilidad de nuestras escuelas, que en algunas localidades han resultado con grietas de consideración y cuya resistencia podría empeorar si se produjeren nuevas sacudidas. El país tiene que mejorar sus capacidades para hacerle frente a una contingencia que podría ocurrir  en cualquier momento y que no podemos predecir y mucho menos evitar. Es necesario actuar de manera realista ante esta situación, sin armar aspavientos ni provocar alarmas.

Buenas expectativas

El año 2011 cerró con un incremento importante en nuestras exportaciones de bienes y servicios, en comparación con las del 2010. Tomando como referencia este desempeño, la incorporación de nuevos renglones  y las gestiones que se hacen para aumentar nuestras ventas en los mercados de Centroamérica,  Cuba y otros países, son muy buenas las expectativas de nuestras exportaciones de bienes y servicios para el presente año.

El director del Centro de Exportación e Inversión de la República Dominicana (CEI-RD), Eddy Martínez, calcula que las ventas al exterior podrían alcanzar los 10 mil millones de dólares este año. La proyección que hace toma en cuenta varios renglones, como turismo, ferroníquel y oro, el aumento de las ventas a Haití y Cuba y otros factores. En fin que aún con un entorno  financiero deprimente, el país está ante buenas expectativas de comercio exterior.