Prevén caos por crisis energía oficinas, comercio, hospitales

Prevén caos por crisis energía oficinas, comercio, hospitales

La crisis en el suministro energético se tornó más calamitosa en las últimas horas y ya amenaza con crear un caos en las oficinas gubernamentales, el comercio y los hospitales públicos.

Desde la noche del sábado se extendieron las protestas de los pobladores que claman por un cese en las interrupciones eléctricas.

En los principales barrios de Santo Domingo y las principales provincias se escenificaron protestas en horas de la noche.

Las protestas se escenificaron en Villa María, Villa Consuelo, Capotillo, Espaitallat, Gualey y Guachupita, donde fueron incendiados neumáticos y los manifestantes apedrearon vehículos.

En Villa Mella, Guaricano, Los Minas, Herrera y Los Alcarrizos, de la Provincia Santo Domingo, se registraron diversos incidentes durante las protestas.

En Herrera fueron incendiados neumáticos y varios vehículos fueron apedreados el sábado en la noche, mientras en Guaricano y Villa Mella varios autobuses del transporte público resultaron destruidos por los manifestantes, que incendiaron neumáticos y levantaron barricadas en las principales vías.

En un recorrido realizado por periodista de HOY en los barrios de la ciudad y la provincia de Santo Domingo se pudo observar que la mayoría de los salones de belleza estaban cerrados y los que permanecían abierto trabajan con planta eléctrica.

«Estoy gastando 600 pesos diario de gasolina, y ya no cuatro. Mañana cierro este asunto», dijo Meyline Severino, del Salón Meilyn, ubicado en Herrera.

En Herrera hace tres días que no llegaba la energía eléctrica, y la madrugada del domingo el servicio fue reestablecido, pero sólo por dos horas.

Explicó la señora Severino que hace más de 15 días que no tiene paz en su trabajo y aclaró que no había cerrado porque no quería perjudicar a los clientes, pero que ya no puede más.

La señora Aquilina de Jesús dice que sufre de diabete y que está pasando una gran calamidad, pues no pude conservar los medicamentos y alimentos para tratar su enfermedad.

«Por favor, que alguien venga a ayudarnos, aquí no tenemos un poquito de tranquilidad», dijo la señora visiblemente molesta.

Luisa Nolasco, quien posee un salón de belleza en Herrera, manifestó que al no tener planta eléctrica se vio en la obligación de cerrar y ya no tiene de qué vivir.

Henry Parras, propietario de un colmado en Santo Domingo Oeste, dijo que sólo vende mercancías que no necesiten de refrigeración.

«Ya este negocio no tiene mucho sentido, porque no puedo vender cervezas, no puedo vender embutidos, ni pollos, qué voy a hacer, bueno tengo que cerrar», dijo el señor Parra.

Julio César Padilla, del Colmado Rosmery de Herrera, calificó de escandalosa la situación y dijo que ya la planta que posee no aguanta más el permanente uso.

En el ensanche Espaillat hace más de 15 días que no hay energía en horas de la noche, pues sólo llega por unas dos horas en la madrugada.

El sábado en la noche fueron apedreado varios vehículos y la policía disparó al aire a manifestantes que quemaron neumáticos en la avenida Padre Castellanos.

Eleodora Núñez, dueña de un pequeño restaurante de Los Mina, dijo que lo único que desea es cerrar ese negocio porque ya no puede soportar el problema energético, que dijo ha venido a golpearla más después del aumento en el precio de los principales artículos que usa.

En Villa Duarte y Villa Faro hubo también protestas, pues los apagones duran más de 20 horas.

[b]LOS HOSPITALES[/b]

En los hospitales Luis Eduardo Aybar, Francisco Moscoso Puello y Darío Contreras se registra una peligrosa amenaza debido a que la inestabilidad en el servicio energético ha trastornado hasta las labores en las emergencias.

Médicos consultados por HOY en el hospital Moscoso Puello y que pidieron reservas de su nombre indicaron que hay problemas en las áreas de Radiografía, Emergencia y Cirugía, porque casi nunca hay energía y la planta sólo pueden usarla cuando realizan una cirugía de urgencia.

«Ya hemos suspendidos las cirugías electivas porque la situación se ha tornado hostil», dijo un médico.

La situación se torna calamitosa en el hospital Darío Contreras, donde son atendidos los casos de traumas por accidentes, y la energía eléctrica es una cuestión de seguridad vital, pues allí se realizan operaciones permanentemente.

En el hospital Luis Eduardo Aybar, antiguo Morgan, la inestabilidad en el servicio energético causaron averías en las redes eléctricas y problemas en la central telefónica, según explicaron empleados.

El servicio de radiología sólo funciona en horas específicas debido al problema energético.

[b]PEREZ FIGUEREO[/b]

El sindicalista Ramón Pérez Figuero, consultado por HOY al respecto, dijo que ya la situación es desesperante y que la indiferencia del Gobierno está llevando a la población a la desesperación.

«El aumento de los combustibles junto con esta situación de la energía eléctrica mantiene en zozobra a la población. Mañana (hoy) se reunirá la Coordinadora de Organizaciones Populares para analizar cuáles serán los próximos pasos para hacer entender a este Gobierno la dimensión de la crisis actual», dijo.