Preocupa empresas mantener altos inventarios ante eventual reforma

Preocupa empresas mantener altos inventarios ante eventual reforma

POR MARIO MÉNDEZ
Ante una eventual entrada en vigencia de la reforma fiscal a principios de año, muchas empresas que tienen grandes inventarios están preocupadas por reducirlos, para disminuir las pérdidas que tendrían si esas mercancías tuvieran que competir con productos que ya no pagarían la comisión cambiaria del 13 por ciento a las importaciones y el recargo cambiario del 2 por ciento.

A eso se agregaría el impacto que tendría en muchos productores la desgravación arancelaria con una eventual entrada en vigencia del tratado de libre comercio entre los Estados Unidos, Centroamérica y la República Dominicana (CAFTA-RD).

Se explicó que el problema está en que, en adición al pago más altos por los aranceles vigentes, las mercancías en inventario ya han pagado un 15 por ciento de su valor por concepto de los recargos cambiarios señalados, mientras que las mercancías que sean importadas a partir del momento en que entre en vigencia la reforma fiscal no pagarían esos gravámenes, además de que a muchas de esas mercancías se les aplicaría una desgravación arancelaria con la eventual entrada en vigencia del CAFTA-RD.

Se explicó que por esas razones las empresas que tienen altos inventarios están haciendo esfuerzos por reducirlos, aunque enfrentan un limitado consumo ocasionado por la política de restricción monetaria que aplican las autoridades.

Se informó que si los precios no han aumentado como resultado del incremento en un 17 por ciento de la tasa de cambio en los últimos tres meses, es porque las empresas están prefiriendo obtener un mejor margen de rentabilidad antes que mantener los altos inventarios con las consecuentes pérdidas que les produciría si los productos que mantienen hoy en stop tuvieran que competir con productos que entren luego de la entrada en vigencia de la reforma fiscal.

Se explicó que para evitar ese riesgo, muchas empresas han optado por no incorporar a los precios de los productos que ofertan los aumentos registrados en la tasa de cambio, a fin de no se reduzca el consumo porque esto implicaría que se les dificultaría aún más salir de sus actuales inventarios.

Según se explicó, el objetivo de las empresas es reducir al mínimo sus inventarios al momento en que entre en vigencia la reforma fiscal y  comience a aplicarse el CAFTA-RD.