Precios del petróleo son una amenaza

Precios del petróleo son una amenaza

POR ALEIDA PLASENCIA
El economista José Luis de Ramón consideró que los altos precios del petróleo, por su incidencia en las finanzas públicas y la balanza de pagos, constituyen una de las principales amenazas para la economía nacional.

En un análisis coyuntural de la economía dominicana titulado «Situación actual y perspectivas», De Ramón cita también entre las principales amenazas, la pérdida de la austeridad fiscal y monetaria «y la pérdida de control del stock de los certificados de participación del Banco Central. (déficit cuasi fiscal).

Igualmente, serían amenazas para la economía, los «nuevos eventos» que hagan perder la confianza en la gestión administrativa del gobierno, tales como aumento de la nómina pública y de la deuda externa, así como la percepción de la corrupción.

El economista De Ramón también plantea que la mejor estrategia para el país, en unbiente económico como el actual, es aferrarse a la estabilidad.

En cuanto a las normas prudenciales, dice que son necesarias y convenientes, «pero hay que apoyar las estrategias de capitalización de la banca».

Expresa que la tasa de crecimiento de la economía en el 2005, podrá ser ligeramente mayor de lo esperado, en el orden de 3.5%.

De Ramón prevé una inflación por debajo de 10% y considera que no hay previsiones de devaluación significativas.

Con relación a este último punto, señala que como mucho, el tipo de cambio acompañará a la inflación en los próximos 12 o 18 meses.

No obstante, aclara que esto es así, siempre y cuando se logre controlar el déficit cuasifiscal.

Con relación a la estrategia que más le convendría al país en el ambiente actual, cita que el sector privado, reaccionando al estímulo de las tasas de interés y su percepción de la estabilidad y confianza, sea motor para estimular la demanda.

El economista De Ramón asegura que actualmente el país «no estamos en contracción: estamos en crecimiento moderado-bajo».

Recomienda avanzar hacia la disminución de los déficit públicos lo más rápido posible, manteniendo el gasto del gobierno bajo control.

Resalta también que la clasificación del riesgo país seguirá baja, hasta que se determine la renegociación de los bonos soberanos.