Posibilidades y dificultades de los perredeístas para el 2016

Posibilidades y dificultades de los perredeístas para el  2016

Analizando la primera entrega de la encuesta realizada por Penn, Shoen & Berland para el grupo SIN, se puede asumir que los perredeístas tendrían grandes oportunidades de competir con mayores posibilidades en las elecciones venideras, si pudieran lograr alguna fórmula que los conduzca a participar unidos, ya que de lo contrario, las dificultades serían sumamente grandes.

De la encuesta se desprenden datos muy claros para los perredeístas. En el caso de Miguel Vargas, porque demuestra de manera palpable su menguada situación, ya que, medido frente a varios candidatos del PLD queda por debajo, pero también frente a los otros dos aspirantes de su mismo partido.

La situación de Hipólito Mejía y Luis Abinader, medidos contra Leonel Fernández, Pared Pérez, Francisco Javier y Temístocles Montás, refleja un posicionamiento mucho mejor para ambos que la de Miguel Vargas.

Pero hay un aspecto que tal vez algunos no lo haya analizado, porque cuando se mide a Vargas Maldonado contra Leonel Fernández, Vargas obtiene un 26%, pero hay un 23% que expresa que no votaría por ninguno o no votaría, lo que indica que gran parte de ese porcentaje pertenece a perredeístas o simpatizantes disgustados por la situación de su organización o con el presidente del partido; pues si sumamos el 26% que votaría por Vargas con el 23% que no votaría, suman 49%, porcentaje parecido al que obtienen tanto Hipólito como Luis, ya que Leonel se mantiene entre un 51% y un 48% frente a estos dos posibles candidatos del PRD. De lo que se puede inferir que el perredeísmo total ronda el 48%.

Aunque la encuesta recoge la intención de voto hacia individuos y no necesariamente hacia el partido, es importante para los que alimentan la idea de que Hipólito y Luis se vayan del PRD para formar una alianza o convergencia, analizar esos números, puesto que si al 48% que obtendrían ambos, se le restase el 26% que votaría por Miguel o por el PRD, tendríamos un 22%. Aunque en estos temas, las restas y las sumas no son automáticas.

Por otra parte, si el 9% que expresa que no votaría por Hipólito o Luis frente a Leonel, se entusiasmaran con la Convergencia y se sumaran al 23% que no votaría por Miguel, tendríamos un 32%. Lógicamente, sin contar con que estas elecciones del 16 tienen un componente especial, ya que los candidatos locales influirán decididamente en los votos presidenciales.

Lo que se desprende de este breve análisis es que los perredeístas deben pensar seriamente antes de dar cualquier paso, pues a pesar de las dificultades actuales del presidente del PRD, el partido todavía parece seguir arraigado en el sentimiento de mucha gente, a quienes les gustaría que pudieran concurrir unido a las elecciones y lograr un respiro desde el poder.

Al momento de escribir este artículo no tengo otros detalles, pero estos me bastan para reiterar que los perredeístas parecen tener más probabilidades juntos que separados.