Pone a Chile modelo proyecto nación

Pone a Chile modelo proyecto nación

POR LEONORA RAMÍREZ S.
En vez de mantener un discurso panfletario, de acusar al imperialismo de todos sus males, los países de América Latina deberían asumir proyectos de nación que contribuyan con el crecimiento social y económico, y en ese ejercicio, tomar como ejemplo a Chile porque ha sabido sortear intereses por la mejoría de las condiciones de vida de los ciudadanos,  afirmó Rosario Espinal.

La socióloga dominicana que dirige el Centro de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Temple, en Filadelfia, Estados Unidos, planteó que el problema en esta región es que siempre se patina en la teoría de la dependencia para explicar la pobreza.

Durante su participación en el almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio, también dijo que a las naciones latinoamericanas les queda, o pasarse la vida entera lamentándose de la condición de explotación y dependencia, o generar proyectos de desarrollo que no solamente se basen en enfrentar a los países poderosos.

“América Latina debería reducir su discurso un poco panfletario y asumir mayor madurez política, sabiendo que es dependiente, que el imperio no piensa dejar de serlo por mucho tiempo, porque el que está arriba no está pensando en ceder poder, y nosotros no somos imperio ni podemos serlo, ni lo puede ser Venezuela con todo su petróleo, ni Brasil con todo su territorio inmenso”.

Entiende que por esas razones hay que aprender de Chile, que se ha dispuesto a ver cómo en función de negociar con muchos entes dispares, saca mejores ventajas.

“Es el único país de la región que ha logrado ciertos avances en reducir la pobreza, en institucionalizar la justicia, el sistema de partidos, los programas sociales”, explicó Espinal. Asimismo, consideró que ese país es el modelo a seguir para aprender cómo se va desde un proceso dictatorial a construir alternativas económicas y sociales que no necesariamente tienen que ir en contra de lo que representan los países capitalistas, porque no hay más alternativa fuera de ese sistema.

NUEVOS LIDERAZGOS EN AL

Espinal también se refirió al nuevo liderazgo que toma fuerza y poder en Latinoamérica y que está representado por dirigentes de la izquierda como los presidentes Tavaré Vázquez e Inacio –Lula- da Silva, de Uruguay y Brasil, respectivamente, así como Hugo Chávez, de Venezuela. En ese sentido, dijo que le preocupa el nuevo liderazgo que surge en América Latina porque no tiene una base institucional.

“Sin embargo, podemos diferenciar entre distintos tipos de líderes que, aunque suenen iguales, tienen proyectos distintos. Por ejemplo, Lula es un líder del sistema porque en  la práctica ni ha impulsado grandes reformas sociales, su gobierno no ha enfrentado los sectores empresariales brasileños, y su partido se ha ensuciado bastante con acusaciones de corrupción, pese a que viene de la izquierda”, dijo Espinal.

“En el caso de Venezuela hay un liderazgo muy personalizado que parece inclinarse cada vez más hacia una situación donde va a haber menos competitividad electoral y menos representatividad, y me preocupa que teniendo tantos recursos no se utilicen para impulsar el desarrollo nacional”, manifestó.

A su  juicio, los liderazgos muy personalizados son problemáticos, por más que la gente los desee, debido al vacío que han generado los partidos tradicionales, aunque son retrocesos  muy grandes.