Pocos sectores inmunes

Pocos sectores inmunes

La dominicana ya no es una economía solo de postre; es también de asueto y diversión y de algunos otros bienes y servicios que no resultan imprescindibles para los consumidores de los países receptores, y que por tanto, pueden ser obviados cuando la situación aprieta.

Esta circunstancia se nota ya en la economía dominicana, semiparalizada desde mediados del año pasado, y con los principales sectores generadores de divisas y de empleos sensiblemente afectados.

Salvo los bancos, todo declina: las exportaciones, el turismo, las zonas francas, la construcción, el comercio, la agricultura y  la industria grande, mediana y pequeña.

La caída en la actividad económica se ha visto reflejada en una disminución significativa de los ingresos fiscales, que se verifica desde los últimos meses del pasado año, pero que  ha sido más marcada en las recaudaciones de enero.

Aunque al gobierno dominicano le costó admitir los efectos negativos de la crisis mundial sobre la economía dominicana, no le ha quedado más remedio que reconocerlo.

Los problemas comenzaron cuando la debacle del sistema financiero mundial encontró al país con una economía muy vulnerable, debido al excesivo gasto del primer semestre del año, lo que debilitó su capacidad de reacción.

Esta situación obligó a las autoridades a adoptar una política restrictiva, basada en la subida de intereses y el aumento del encaje legal, encareciendo el costo del dinero Ahora comienza a bajar.

Esta situación afectó a todos los sectores productivos y comerciales, que vieron cómo se alejaban las posibilidades de acceder al crédito, y sostener financieramente sus operaciones.

A esta situación interna se sumó la aguda crisis de la economía mundial, que ha golpeado a los principales bienes y servicios que exporta el país, cuya demanda se ha visto restringida, y, por tanto, la producción y el empleo local, se han visto afectada.

Menos divisas y empleos

El turismo y las zonas francas son los sectores que más se han resentido por la crisis.

A  partir de julio el  turismo ha  registrado  resultados negativos cada mes, y no se vislumbra una mejoría para el corto plazo, ya que  las reservas han descendido este año con relación al 2008.

Las zonas francas, con serios problemas de competitividad previos, se ha visto impactada, especialmente en las empresas textiles, aunque no han sido las únicas afectadas.

El encarecimiento del dinero paralizó al sector de la construcción, ya afectado por el incremento en el precio de sus insumos. Cientos de proyectos se ven detenidos en toda la ciudad, mientras decenas de miles de obreros dominicanos y extranjeros, penan mientras   esperan  su reactivación.

Un sistema sano

Las estrictas normas adoptadas por las autoridades a raíz de la crisis financiera que afectó al país en el 2003, han permitido a los bancos criollos sortear con éxito el vendaval.

Para el experto Alejandro Fernández W. la falta de exposición de la banca al mercado financiero exterior la salvó del contagio. Sin embargo, el deterioro de la calificación de riesgo país, sí  afecta financieramente al país.

La cifra

1,322.5 millones de pesos.  Es el monto absoluto en que cayeron las recaudaciones fiscales de enero en relación a las estimaciones.

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