Plantea cómo países pequeños son
afectados por alza del petróleo

Plantea cómo países pequeños son<BR>afectados por alza del petróleo

POR MANUEL JIMÉNEZ
El Presidente Leonel Fernández advirtió ayer que el alza del petróleo y las desventajas que presentan economías como la de República Dominicana frente a las de las grandes naciones industrializadas están generando una situación muy peligrosa que podría conducir a los países subdesarrollados a una hambruna generalizada.

Fernández, en un discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas, en Nueva York, criticó la falta de solidaridad internacional y los subsidios a la producción agrícola por parte de las grandes naciones, pese a un esquema mundial de libre comercio y dijo que esto llevará a los países débiles “a la catástrofe y el hundimiento en la extrema pobreza”.

Mencionó el cambio climático, cuyo impacto ya se siente en la República Dominicana a través de una mayor volatilidad y frecuencia de las inundaciones, sequías y huracanes “que destruyen el ecosistema, la biodiversidad y nuestras infraestructuras”.

“Debido a todos estos retos que la globalización nos presenta, en un país como la República Dominicana nos preguntamos dónde está la solidaridad internacional, dónde está la cooperación entre los pueblos, cómo es que vamos a enfrentar juntos todas estas calamidades que afectan a la mayoría de los pueblos del mundo”, dijo Fernández.

Sobre la situación interna, recordó que en el año 2003 su país fue afectado por una “dramática crisis que devaluó la moneda nacional en un 100%, la clase trabajadora tuvo que duplicar sus esfuerzos para satisfacer necesidades básicas de subsistencia, el narcotráfico y los altos índices de criminalidad ganaron fuerza y sus niveles de credibilidad a nivel mundial se desplomaron”.

Citó estadísticas del Banco Mundial, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y de la Comisión Económica para América Latina, según las cuales esa crisis generó en República Dominicana más de un millón y medio de nuevos pobres.

“Pero  cuando apenas comenzamos, como el ave Fénix, a emerger de nuestras propias cenizas, un oscuro panorama internacional amenaza con ensombrecer  nuestras perspectivas de futuro desarrollo”, dijo Fernández en alusión al alza de los precios del petróleo.

Citó también cómo, producto de los cambios en el panorama internacional, las empresas de zonas francas de República Dominicana, México y Centroamérica han ido perdiendo competitividad frente a los países asiáticos.

“Pero al tiempo que sube el precio del petróleo y se producen esos cambios en las cadenas globales de valor, también, de manera inesperada, nos vemos afectados por una escalada alcista en los precios de los alimentos”, destacó Fernández.

Señaló que debido a la eliminación de los subsidios de exportación en Europa, el precio de la leche se ha disparado en los mercados internacionales, pero también los del maíz, la soya y el trigo, lo que, a su vez, impacta en los costos del pollo, el pavo, el pan y el huevo.

“Todo esto se ha convertido en un círculo vicioso que ha producido una ola expansiva a través de toda la cadena alimenticia mundial, mientras que, aún en medio de una prédica de libre comercio, se protege a los productores de los países más ricos de la tierra”, dijo.

Citó, por ejemplo, que un productor norteamericano tiene acceso a equipos con tecnología de punta, a las más modernas instalaciones y personal con alta capacidad y preparación técnica,  además de subsidios del gobierno por unos US$750,000.

En cambio, destacó Fernández, Félix David García Peña, un productor de San Juan de la Maguana, en el sur de República Dominicana, no goza de subsidio oficial, su equipo de trabajo es obsoleto, su tractor emana bocanadas de humo cuando intenta encenderlo y sus instalaciones se encuentran en estado de deterioro. A García Peña, producir una libra de maíz le cuesta 12 centavos de dólar,  casi el doble del subsidio en los Estados Unidos.

El presidente Fernández, quien está supuesto a retornar al país mañana sábado, encabeza una prolongada gira por Estados Unidos que lo ha llevado a Miami, Washington, Boston y Nueva York. El miércoles departió  con el presidente de los Estados Unidos, George Bush, en una cena en la que participaron otros jefes de Estado del mundo.