Plaga de termitas amenaza patrimonio
histórico de Valparaíso

Plaga de termitas amenaza patrimonio<BR>histórico de Valparaíso

SANTIAGO DE CHILE, EFE.- La explosiva proliferación de termitas en los últimos cinco años en la ciudad chilena de Valparaíso podría resultar una amenaza para el casco histórico y la zona patrimonial de la ciudad, alertaron varios expertos.

La preocupación por dicha amenaza derivó en la realización de un estudio del Instituto de Investigaciones Agropecuarias de Chile (INIA), que fue avalado por profesionales de Naciones Unidas, quienes llegaron a la zona para conocer la magnitud del problema.

El ingeniero agrónomo y experto del INIA, Renato Ripa, explicó que los estudios y observaciones desarrollados revelan que “el problema es bastante serio, principalmente el de la termita subterránea”.

“Después sigue la de los muebles, que está presente en la zona patrimonial y en los cerros”, señaló Ripa.

En cualquier caso, el ingeniero indicó que la estimación de viviendas afectadas llega hasta 1.500, si bien “no hay un censo exacto, porque crece constantemente”.

Por su parte, Vernard Lewis, experto estadounidense de la Universidad de California, aseguró que la gran atención que se tiene sobre el problema en Valparaíso es tal que se espera poder concretar un trabajo conjunto a nivel internacional para poner freno a la situación.

“Espero que podamos trabajar con el gobierno, con expertos de Naciones Unidas y de otros países, para quizás crear un centro de investigación de las termitas aquí en Valparaíso”, señaló el experto. En el mismo sentido, el intendente de la Quinta Región de Chile, Iván de la Maza, destacó la importancia de la delegación de Naciones Unidas y explicó que “lo que se está haciendo es tratar de buscar una coordinación permanente en materia tecnológica”.

Asimismo, el intendente aseguró que “la termita es un fenómeno que no se ve pero que, de pronto, puede destruir una población entera o todos los bienes patrimoniales”.

“Los enemigos tradicionales de Valparaíso son los incendios y la lluvia, ni siquiera los terremotos; pero esta es la peor desgracia, porque es una plaga que no se ve y cuando uno se da cuenta la infección ya ha cundido y las casas patrimoniales están perdidas”, concluyó de la Maza.