Piratas hacen su agosto en RD

Piratas hacen su agosto en RD

POR MANUEL EDUARDO SOTO
Es noche de sábado en Santo Domingo. El mall más importante de la ciudad, Acrópolis, está repleto de elegantes personas de clase media alta de todas las edades que recorren sus pasillos de mármol mirando elaboradas vitrinas de ropa fina repartidas en sus cuatro pisos, o visitando el local donde Guillo Pérez, uno de los pintores vivos más cotizados del país, exhibe sus magistrales obras.

En el cuarto nivel se encuentra la principal atracción del centro comercial situado en la amplia avenida Churchill: el multicine donde hacía apenas dos días se había estrenado –en dos de sus salas– la muy esperada película «La fiesta del Chivo», basada en la novela del peruano Mario Vargas Llosa y que narra las atrocidades de la sangrienta dictadura de 30 años de Rafael Leónidas Trujillo Molina, asesinado el 30 de mayo de 1961 por un grupo de sus colaboradores cuando iba camino a su finca donde tenía una cita amorosa.

Además, la cinta fue filmada en su mayor parte en Santo Domingo, lo que la hace casi una producción nacional, aunque los capitales son de Hollywood y llegaron a los 40 millones de dolares, una cifra impresionantemente alta para una película con un tema muy latinoamericano.

Esos factores podrían llevar a pensar que el público se agolparía para poder conseguir una entrada para la cinta dirigida por Luis Llosa, cineasta  peruano –y primo del novelista– que pasó nueve meses viviendo en la ciudad para impregnarse lo más que pudo de la idiosincrasia del dominicano.

Pero no. La sala a la que concurro tiene sólo la mitad de las butacas ocupadas, una cifra aproximada a las 250 personas, lo que no sucedió con recientes películas netamente dominicanas, a las que el público ha concurrido en masa y en algunos casos ha sido necesario el uso de la fuerza pública para controlar a los espectadores, como sucedió con «Un macho de mujer», «Andrea» y Perico ripiao, por ejemplo.

La explicación es muy sencilla, sin embargo. La popularización del DVD entre los dominicanos (de todas las clases socioeconómicas) ha generado un auge de la piratería, por lo que cualquier hijo de vecino podía comprar, incluso antes de su estreno oficial, «La fiesta del Chivo» en las calles de la ciudad por apenas 100 pesos dominicanos y verla en la comodidad de su hogar con familiares y amigos mientras beben cerveza, ron o un refresco. Los que prefieren verla en el cine deben pagar 150 pesos, aparte del transporte, las palomitas de maíz, los refrescos y los caramelos que se ofrecen en el vestíbulo.

Al aspecto económico se suma la cuestión cultural. Los dominicanos no son muy amigos de ver películas con subtítulos, y «La fiesta del Chivo», protagonizada por Isabella Rosselini y con un elenco internacional, es hablada en inglés. En cambio, la versión pirateada en DVD, con una calidad bastante aceptable, está doblada por actores españoles, lo que a pesar del acento castizo es más cmodo para el público local en general.

El director Llosa se refirió a esta lacra en la visita que hizo para su premiére en el nuevo cine Malecón Center de la capital, con la presencia del presidente Leonel Fernández e invitó al público «a que apoye las producciones cinematográficas asistiendo a las salas de cine. Es muy distinta la calidad de una película filmada con todas las reglas, a las que se piratean». No le hicieron mucho caso, a decir verdad.

Los vendedores de películas pirateadas, sin embargo, también tienen sus principios éticos, según lo pude comprobar revisando los títulos que ofrecían algunos de ellos. El cineasta dominicano Angel Muñiz, director de «Perico ripiao», emprendió una intensa campaña contra la copia ilegal de películas nacionales, recurriendo incluso al presidente Fernández y a las autoridades policiales, los que le dieron su respaldo total.

La campaña está dando sus frutos, al parecer, porque ninguno de los vendedores tenía en sus bultos películas dominicanas, aunque sí ofrecían copias de «La era del hielo 2», «Animales salvajes», «V de venganza» y «Una película de terror 4», todas ellas recién estrenadas en Estados Unidos, donde saldrán en DVD dentro de cuatro a seis meses más.

Desafortunadamente para sus productores, los piratas no calificaron «La fiesta del Chivo» dentro del género de «película dominicana».