Pintura decorativa para remozar el mobiliario

Pintura decorativa para remozar el mobiliario

POR CLARA SILVESTRE
Cada pincelada es una manifestación de su creatividad. Las piezas artesanales que salen de su taller poseen ese toque personal que las hace diferentes entre sí, y aunque al principio, confiesa, sólo le gustaba pintar armarios, a medida que pasaba el tiempo se fue dando cuenta que a través de la pintura decorativa se le abrían muchas e interesantes posibilidades.

Comenzó a decorar con pintura canastas navideñas, utilizando como base piezas como paragüeros o revisteros, las cuales además tienen un valor utilitario.

Rosanna De León gusta de las cosas innovadoras y toda la vida ha sentido pasión por la pintura. “Se me iban los ojos mirando los armarios y las piezas de madera, y me preguntaba ¿Dios mío cómo se hará todo eso?, pero no daba con la escuela que me ayudara a procesar ese tipo de aptitud”.

Durante más de 20 años trabajó en el sector privado, hasta que un día su amiga Karina Pereyra le aconsejó que dejara de trabajar y se dedicara a su carrera de Decoración de Interiores. Siguió el consejo de su amiga, y por suerte también obtuvo referencias sobre la escuela artesanal de Soraya Medina, en donde encontró el camino para construir sus sueños.

Le gusta el reciclaje de los muebles, porque cree que nada es feo, ni nada se debe eliminar, “simplemente se debe observar alrededor y ver a que pieza se le puede sacar partido, dar color, vida y belleza a cualquier ambiente que esté sin vida, y no hay que gastar mucho dinero para que tu hogar esté bonito, porque con pintura se resuelve”.

Al referirse a la terminación explica: “Es básica en un mueble pintado a mano, en donde éste debe terminarse por donde menos se piensa. Un gavetero debe terminarse hasta por debajo y esa parte debe estar tan bonita como la de arriba, ahí está la finura del trabajo”.

Destacó que en estos momentos de crisis hay que mirar a tu alrededor, porque por ejemplo el sofá que piensa botar, lo que necesita es restaurarse, porque “hoy no se puede botar nada, todo se renueva, la puerta que no te gusta se puede repujar en metal y hacer una obra de arte. En el caso de las paredes, los colores que se utilizan son determinantes. Se trata de crear un ambiente bonito”.

Rosanna De León asegura que para pintar se requiere de mucha disciplina, tiempo y en su caso ha sido importante el apoyo de su esposo porque como explica, no es fácil dejar de trabajar para dedicarse a un sueño. Así es que hoy cuenta con su taller de decoración en donde hace colchas, cortinas y tapicería y también uno de ebanistería, en donde realiza trabajos por pedido.

Trabaja con diferentes técnicas de pintura, e incluso con unas que se remontan a la Edad Media y han cumplido una necesidad en esos países en lo que respecta a la decoración campesina. Una de las técnicas que utiliza y que más auge ha tenido es la que se llama Bauer Alemán.

Asegura que todo se pinta, inclusive lo que menos se puede imaginar, y en este sentido ha pintado paredes, muebles, madera, cristal, metal, tela y hasta los juegos de té antiguos de su madre ya están pintados.