Piña para calmar el calor

Piña para calmar el calor

Ayer inició el verano y, desde ya se sienten los efectos del agobiante    calor caribeño. En tal sentido, para apaciguar las altas temperaturas  los expertos en nutrición recomiendan   consumir mucha agua, ensaladas  y jugos naturales.

Una de las frutas que para esta época es consumida en gran cantidad,  ya sea en batidos o en trozos es la piña, ideal para hidratar de forma natural el cuerpo.

La piña  refresca y nutre

Comienza el verano, y con el una sofocante   e inquietante ola de calor y humedad, capaz de intranquilizar hasta al más ecuánime de los mortales.

Para apaciguar las altas temperaturas todos se apresuran a consumir mucha agua y jugos naturales. Una de las frutas que para esta época es consumida en gran cantidad, ya sea en sumo o en trozos es la piña.

La piña pertenece a la familia de las Bromeliáceas, que comprende unas 1,400 especies de plantas, casi todas herbáceas, de hoja perenne y con flores muy llamativas. Algunas de ellas producen enzimas proteolíticas, las cuales disgregan las proteínas de los alimentos y se localizan sobre todo en Sudamérica, concretamente de Brasil. Allí fue donde la encontraron los colonizadores españoles y portugueses. Es el fruto de la planta conocida como Ananás; los portugueses continúan manteniendo este nombre originario que para los indígenas significa una «fruta excelente».

Aunque se puede disponer de esta preciada fruta en cualquier época del año, para esta temporada su consumo tiende a incrementarse debido a que su juego es ligero y agradable al gusto.

Esta ovalada y gruesa fruta suele medir unos 30 centímetros con un peso de unos 2 kilos. Su pulpa de color amarillento se encuentra rodeada de brácteas que forman la piel del fruto; en el extremo superior las brácteas se transforman en una llamativa corona de hojas verdes.

La piña es muy aromática y de sabor dulce. Para determinar el grado de madurez de la fruta es posible saberlo cuando cambia el color de la cáscara del verde al amarillo en la base de la misma. Las piñas son frutas no climatéricas, por lo que se deben cosechar cuando estén listas para consumirse, ya que no maduran después de su recolección. Una vez pelada y cortada, la piña se puede conservar en la nevera recubierta con un envoltorio de plástico, aunque se ha de consumir lo antes posible. A partir del punto óptimo de madurez comienza a perder su jugosidad con gran rapidez.

La piña es una fruta muy frágil y sensible a los cambios bruscos de temperatura. Se puede conservar durante unos días en un lugar fresco y seco, aunque nunca en el frigorífico porque se deteriora a temperaturas inferiores.

Al momento de usted adquirir piñas tiene que tomar en cuenta que esta debe de ser de color  anaranjado y las hojas deben de estar tiesas y verdes. Si están marchitas y la piña blanda al apretarla, no hay que comprarla, está demasiado madura o en mal estado.

La piña debe estar madura, ya que sólo madura en el árbol y si está verde, siempre estará ácida y con menos vitaminas.

Es una fruta refrescante y deliciosa, con una textura dulce con un toque ácido. Mucha gente la toma después de una comida fuerte porque ayuda a dirigir. Es ideal para  hacer  dietas teniendo la piña como alimento principal. Esta consiste en comer 2 ó 3 días sólo piña.

La piña es un gran depurador de la sangre y además hace perder peso.

Por lo regular se suele consumir al natural, pues no necesita más aditivos. Pero si usted es creativo la puede utilizar como un ingrediente más en una macedonia de frutas, como aperitivo es posible comer  piña con jamón serrano, entre otras opciones que a continuación le proponemos.

Receta:

Pizza con jamón york y piña

• Masa básica para pizza

• Salsa de tomate para pizza

• 250 gramos de queso parmesano

• 1  piña o 1 lata de piña al natural

• 300 gramos de jamón york en lonjas finas

Preparación:

 Si decide utilizar piña natural. Deberá retirar la piel, cortar en rodajas y dejar macerar durante toda la noche con unas cucharadas de azúcar. Si lo desea puede usar la piña enlatada bien escurrida. Prepare la masa sobre una placa para horno untada con aceite. Hornee hasta que tome color o hasta que se dore por debajo. Retirar cubrir con salsa de tomate, colocar las lonchas de jamón tapando toda la pizza y distribuir por encima las rodajas de piña. Si desea darle un toque especial esparcir unas líneas de caramelo liquido. Espolvorear con el queso.