¡Picazón a la vista!

¡Picazón a la vista!

POR ANNA JIMÉNEZ
Es importante la conjuntivitis en la medida que puede afectar, inclusive, a recién nacidos. Es necesario tener en cuenta que en el recién nacido la contaminación sucede a través del canal vaginal de la madre en el momento del parto. La mamá tiene una infección vaginal, contamina al niño y si el médico o pediatra que lo vea no detecta el problema, este puede quedar ciego.

Lo anterior, debido a que las defensas del niño en ese momento no son muy buenas y es peor si la infección de la madre es virulenta.

Hace algunos años un médico recomendó que a todos los niños se les pusiera unas gotas de antibióticos en el ojo, previniendo la posibilidad de que esto suceda.

En Colombia, después del nacimiento, existe una conjuntivitis que es muy común: la conjuntivitis primaveral. Se llama de esta forma porque es más frecuente en esa época del año en los países que tienen estaciones, debido a fenómenos alérgicos, principalmente por las flores y el polen.

Ocasionalmente, puede llegar a ser mucho más grave, e inclusive perder los ojos el joven, ya que esta se presenta después de los ocho hasta los quince años. Aparentemente, es una conjuntivitis producida por los rayos ultravioleta. Es más frecuente en países montañosos como Colombia, Bolivia y Perú, donde se dan dos factores:

1) Al estar a alto nivel del mar, el filtro de los ojos es menos intenso, por estar más cerca del sol.

2) A medida que se está más cerca al Ecuador, los rayos ultravioleta son más fuertes.

Después, en la edad adulta, existen varios tipos de conjuntivitis debido a microbios, gérmenes corrientes. Son frecuentes en personas que no son aseadas, tienen mala alimentación y bajas defensas, o en personas que tienen la costumbre de tocarse los ojos, ya que las manos siempre están contaminadas, aunque la conjuntiva tiene sus propios recursos para defenderse de los microbios.

A más avanzada edad, de 30 años en adelante, existen conjuntivitis cíclicas, epidémicas causadas por virus que vienen en oleadas, recorren el mundo, cada dos o tres años atraviesan el orbe y se conocen como hemorrágicas y presentan demasiadas secreciones en los ojos.

Ya en la edad senil, existe una serie de conjuntivitis relacionadas con la deformación de los párpados e irritación de los ojos. Son conjuntivitis de tipo mecánico, muy crónicas.

Hay una especial, después de los 40 años en la mujer, y es la conjuntivitis crónica ocasionada por la falta de lágrimas, que muchas mujeres en la edad posmenopáusica suelen tener. Son ojos secos que se infectan, irritan y permanecen colorados, lo que dan origen a la conjuntivitis crónica.

Hay una conjuntivitis muy importante, también presentada en jóvenes, que se produce en aquellas personas que necesitan anteojos y no los usan. Debido a lo anterior, la persona permanentemente esfuerza los ojos. Al hacer esto, los vasos sanguíneos se dilatan y se produce una conjuntivitis crónica difícil de tratar.

Hay un grupo general de conjuntivitis, más común en jóvenes, que son las conjuntivitis alérgicas. Los pacientes son jóvenes con frecuencia alérgicos al pólen, polvo y a muchas otras cosas. Se acompaña de rinitis.