Peligroso barrio atraviesa fantasía

Peligroso barrio atraviesa fantasía

CARACAS,  (AFP) – En pleno barrio bravo Petare, el más violento de Caracas, sentados en el piso de un galpón vacío, medio centenar de niños viven en un mundo de fantasía gracias a la lectura de cuentos que les ofrece el Banco del Libro, fundado en 1965 y ganador del Premio Astrid Lindgren 2007.

 Cargando libros infantiles en burros o piraguas por toda Venezuela, la institución fundada hace 42 años obtuvo este año el Premio de Literatura en Memoria de Astrid Lindgren instituido por el gobierno de Suecia y es el mayor premio de literatura infantil y juvenil del mundo.

 En un salón desnudo de techo de zinc, sin muebles y con ventanas protegidas por rejas y sin cristales, desde donde se divisa el rostro de la pobreza de Caracas, los niños escuchan cada día relatos infantiles, como el clásico cuento del lobo: «¡Juguemos en el bosque mientras el lobo no está!», se divierten.

 Paula Durán, una madre y maestra voluntaria de 52 años, cuenta a la AFP que el proyecto de lectura infantil de Petare atiende a unos 500 niños: «En este contexto tan violento, los niños bajan sus niveles de agresividad».

 Petare es una ciudad dentro de la capital venezolana, formada por unos 2.000 barrios populares azotados por la delincuencia armada y el tráfico de drogas.