Pedernales, población y despoblación

Pedernales, población y despoblación

ROBERTO B. SALADIN SELIN
Consciente al igual que muchas personas y sectores de que el país no termina en la frontera, sino que comienza en la misma, he seguido atentamente, desde la década de los 70, la evolución demográfica de Pedernales, cuando según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), esta provincia fronteriza tenía 12,500 habitantes en 1970, y 16,975 en 1993, llegando según el Censo del 2002 a los 21,207 habitantes.

Curiosamente, en las elecciones del 16 de mayo del presente año, según datos publicados por este periódico Hoy, en su primera página de esa fecha, la provincia de Pedernales tenía 16,131 votantes y 37 Colegios Electorales.  El más bajo número de votantes de toda la geografía nacional.

La explicación se encuentra, en cuanto a la población de Pedernales, de acuerdo a datos de la ONE, en los Censos de 1970, 1981, 1993 y proyecciones.  Su población era de 12,500 habitantes en 1970, creciendo a 15,978 habitantes en 1976, alcanzando los 17,703 en 1979, descendiendo a 17,006 en 1981 y en 1993 a los 16,975 habitantes.  Cabe recordar que la provincia de Pedernales tiene una superficie de 2.074 kms. cuadrados.  La densidad de habitantes por km cuadrado es de 10 habitantes.

Para que se pueda estimar el nivel de despoblación de Pedernales, en los datos publicados en este mismo periódico el viernes 16 de mayo, cuando se compara el número de votantes y Colegios Electorales ya mencionados, con las cuatro provincias fronterizas, se aprecia que la provincia Independencia tenía 29,930 votantes y 68 Colegios Electorales; Elías Piña 36,900 votantes y 98 Colegios; Dajabón 42,480 votantes y 114 Colegios, y Montecristi 70,358 votantes y 158 Colegios Electorales.

La provincia de Pedernales tiene un gran potencial para atraer inversiones.  Por supuesto, que el retiro años atrás de la Alcoa Exploration Company, que explotaba la mina de bauxita en Cabo Rojo, aún cuando permaneció la Ideal Dominicana, explotando la piedra caliza, cerró una importante fuente de empleos, llegando posteriormente, la fábrica de cemento.  Pero con un puerto marítimo como el de Cabo Rojo, la carretera que dejó la Alcoa hasta Aceitillar, la belleza de la playa de Pedernales, el ascenso hasta la Sierra (con varios grados de temperatura menos que la costa), sus lagunas y su pesca, sin mencionar a la Bahía de las Águilas, más el atractivo único de su población de iguanas, sus habitantes siguen confiados en un futuro más promisorio, donde el turismo podría jugar un rol decisivo.