ONU presenta plan contra
la “esclavitud moderna”

ONU presenta plan contra<BR>la “esclavitud moderna”

Londres (EFE).- La ONU presentó ayer en la Cámara de los Lores un ambicioso plan para luchar contra esa «esclavitud moderna» que supone el tráfico de seres humanos, un problema que afecta a millones de personas en casi todos los países del mundo.

La llamada «Iniciativa Global para la Lucha contra el Tráfico de Personas» está promovida por la Oficina de Naciones Unidas sobre Drogas y Crimen (UNODC) e implica a otras agencias de la ONU, los gobiernos y diversas organizaciones no gubernamentales (ONG).

La elección de la Cámara de los Lores para presentar ese plan pretendió dar al acto un gran valor simbólico, ya que el domingo se cumplieron doscientos años desde que el Parlamento inglés aprobó la ley que abolió el comercio de esclavos en el Imperio Británico.

Sin embargo, la esclavitud sigue siendo «un comercio internacional en auge, seguramente menos obvio que hace doscientos años, pero que nos afecta a todos», afirmó el director ejecutivo de la UNODC, el italiano Antonio María Costa.

Para Costa, el fenómeno del tráfico humano, que elige a «los más vulnerables (mujeres y niños)» como víctimas principales, constituye «la incómoda verdad de la sociedad moderna».

En parecidos términos se expresó la actriz británica Julia Ormond, embajadora de Buena Voluntad de la ONU, quien asistió a la presentación del plan y subrayó que «hoy hay más personas esclavizadas que en cualquier otra época de la historia».

Por eso, la Iniciativa Global pretende crear un «marco de acción para erradicar un delito que no tiene sitio en el mundo moderno».

La tarea entraña dificultades debido al carácter trasnacional del problema, pues, según los datos de la UNODC, ciudadanos de 127 países son víctimas, bien de la explotación sexual, bien de trabajos forzados, en otras 137 naciones.

Dado que el tráfico de seres humanos es un delito y, por tanto, un fenómeno clandestino, Costa admitió que «se sabe poco» sobre cuántas personas sufren ese horror, aunque el número es «muy grande», mientras la ONG estadounidense «Free the Slaves» («Liberad a los Esclavos») cifra a los afectados en unos 27 millones.

Además, las Naciones Unidas consideran que el tráfico humano se ha convertido en un lucrativo negocio valorado en 32.000 millones de dólares (unos 22.000 millones de euros), de ahí que, como apuntó Costa, muchos prefieran «cerrar los ojos».

Frente a esa «deprimente realidad», como la definió Ormond, la ONU propone la Iniciativa Global, que se aplicará en tres fases, la primera de las cuales busca «aumentar la concienciación y el conocimiento sobre el tráfico humano, lograr aliados para luchar contra eso y movilizar recursos financieros para apoyar acciones».

La segunda fase del proceso se alcanzará en la Conferencia Internacional contra el Tráfico Humano, que se celebrará en Viena del 27 al 29 de noviembre próximo.

Costa recalcó que la reunión de Viena persigue el «respaldo político» de los gobiernos, así como un plan de actuación y un fondo económico necesarios para combatir ese delito a escala mundial.

La conferencia dará paso a la denominada «fase operacional», en la que se pondrán en marcha proyectos elaborados en las etapas anteriores, con la ayuda de un grupo de coordinación de instituciones multilaterales.

La ONU también desea establecer un «fondo internacional de ayuda a las víctimas», indicó el director ejecutivo de la UNODC.

Durante el acto en la Cámara de los Lores, al que también asistieron representantes del Gobierno británico y de varias ONG, Costa recordó que el Protocolo de la ONU Contra el Tráfico de Personas, en vigor desde diciembre del 2003, ilegaliza esa práctica.

Más de 110 países han firmado y ratificado el Protocolo, si bien los gobiernos y sus sistemas judiciales no han atajado de forma efectiva el problema.

«Pedimos acciones -agregó Costa- y buscamos luchadores por las libertades que se inspiren en quienes abolieron la esclavitud hace doscientos años».