¡Ojo!  Humano

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Es una enfermedad silente. Se contagia por la promiscuidad sexual y también en mujeres que han  iniciado su primera relación sexual a muy temprana edad; de madres a hijos al momento del parto y al utilizar utensilios de personas infectadas

POR NELLY RAMÍREZ
Quizás usted convive con el virus del papiloma humano (VPH) y no se ha enterado, debido a que éste puede permanecer en el organismo de 10 a 20 años sin que produzca algún síntoma, dependiendo del sistema inmunológico de quien lo padece, es decir, que si es resistente acoge el virus y no lo deja salir, por el contrario; si es débil pueden aparecer evidencias en los genitales de la persona afectada.

Es una infección de transmisión sexual que cuando el organismo lo permite se refleja con  verrugas espigadas, las que clínicamente se llaman condilomas o lo que se conoce popularmente como “Cresta de gallo”.

Además, es una enfermedad silente que se contagia por la promiscuidad sexual, es decir, tener varias parejas, y también en mujeres que han iniciado su primera relación sexual a muy temprana edad. Se contagia de madres a hijos al momento del parto, así como al utilizar utensilios de personas infectadas, tales como baños húmedos y jabones.

El gineco-obstetra  y presidente de la Sociedad de Colposcopía, Luis A. Olivares, explica que el VPH existe desde hace muchos años, pero en el país se empezó a conocer en la clase médica ginecológica hace alrededor de 40 años, debido a que tiene una estrecha relación con el cáncer de cérvix.

El facultativo dice que en mujeres adolescentes y jóvenes adultas sexualmente activas la incidencia de infectarse con el virus es de hasta 50% las posibilidades, y que un 25% de las infectadas desarrollan lesiones escamosas epiteliares de bajo grado. Indica que, entre esas mujeres el 90 y 95% de las infecciones pueden desaparecer solas, pero que el virus continúa en el organismo.

Se estima, según precisa Olivares que el 74% de los jóvenes de 15 a 24 años están infectados del VPH, y que todos las personas sexualmente activas tienen un riesgo de 80 a 85% de ser infectadas, ya que aunque es una infección de transmisión sexual también se puede contagiar a través del contacto piel a piel de los genitales, aunque no haya penetración.

Refirió el especialista, que actualmente se conocen más de 100 categorías de cepas diferentes del VPH, y que de éstas las de tipo 16 y 18 son causantes del 70% de los cánceres cervicales, mientras que la 6 y la 11 causan el 90% de las verrugas en los genitales.

Añade, que la infección no tiene tratamiento, y que en un 80 y 90% de los casos desaparecen espontáneamente y sin consecuencias, pero que el 10 y 20%  de las mujeres entre 35 y 40 años el VPH persiste en la mucosa y provoca lesiones cancerosas, que en un período de 10 a 12 años puede progresar en un cáncer invasor.

“El organismo tiene la oportunidad de curar el virus de manera espontánea, pero cuando continúa en el cuerpo por un tiempo prolongado, es decir, más de un año, la mujer puede desarrollar cáncer uterino”, indica.

Por cada millón de mujeres contagiadas, 100,000 padecerán lesiones  precancerosos en sus tejidos verticales, 8,000 contraerán cáncer in situ y 1,600 cáncer invasivo.

De acuerdo a Olivares, quien trabaja además para el Centro Latinoamericano Salud y Mujer (Celsam), el VPH  es una epidemia en todo el mundo, ya que los últimos estudios arrojan que el 80% de la población sexualmente activa en algún momento de su vida ha estado en contacto con este virus.

Aunque el organismo tiene la capacidad de eliminarlo, con los múltiples contactos sexuales  la persona corre el riesgo de volver a infectarse. Es una infección de tipo viral y, hasta el momento, no existe cura, añade Olivares.

“La función de nosotros los ginecólogos es eliminar la lesión que produce el virus. Las consecuencias de contagiarse con éste es que de 100 mujeres afectadas, 10 pueden terminar con lesiones precancerosas o cáncer de cérvix, si no se tratan a tiempo”.

Procedencia del VPH

No se sabe con certeza de dónde  proviene esta enfermedad, sólo se conoce que es viral al igual que la gripa, explica el ginecólogo. Después de África, Latinoamérica, incluyendo a la República Dominicana, está en el segundo lugar de los afectados.

Actualmente se conocen más de 100 categorías de cepas diferentes del VPH. Las de tipo 16 y 18 son causantes del 70% de los cánceres cervicales, mientras que la 6 y la 11 causan el 90% de las verrugas en los genitales

factores de riesgos

Los riesgos de contagiarse con el virus tienen que ver tanto con la multiplicidad de parejas, como también con el inicio de las relaciones sexuales; si estas son a muy temprana edad hay mayor posibilidad.

Indica el doctor, que según los resultados de la encuesta Demográfica de Salud del 2002, se encontró que la tendencia de tener la primera relación sexual era a los 15 años, aunque esa tendencia se proyectaba a la baja.

Es por eso, explica el facultativo, que la entidad en la que trabaja trata de orientar a la población activamente sexual en cuanto a su primera relación. “Cuando una mujer inicia la relación sexual a muy temprana edad sucede que el epitelio de la matriz aún no está totalmente desarrollado, por ende es más propenso a contraer el virus y desarrollar  cáncer de cérvix”.

“El primer factor para contraer el virus es tener la primera relación sexual muy joven, porque el organismo es muy propenso a contraer el virus, mientras que la segunda es la promiscuidad sexual, aunque se puede dar el caso que una mujer tenga relaciones sólo con su marido, sin embargo él tenga diversas experiencias sexuales y contagiarla”, expresa.       

Otro factor de riesgo de adquirir el VPH son los múltiples embarazos, ya que según explica Olivares los muchos partos tienden a disminuir el sistema inmunológico, y al bajar la defensa, el virus ataca.

Aunque el VPH afecta a mujeres y a hombres, las primeras corren el riesgo de padecer mayores consecuencias, debido a que este virus puede terminar en lesiones

precancerosas y cáncer de cérvix

La mujer es más propensa a desarrollar el virus del papiloma humano (VPH). Este virus puede contagiar a la mujer y ésta no darse cuenta. Algunas veces permanece oculto, sin que el organismo lo deje salir y puede estar ahí de 10 a 20 años, siempre que el sistema inmunológico se encuentre en perfectas condiciones. En estos casos no aparece ninguna lesión en la muestra del papanicolau.

No obstante, algunas veces puede observarse a través de esta muestra una lesión blanca en el cuello del útero, específica el doctor Luis A. Olivares. El ginecólogo, indica que a este tipo de cepa del virus del papiloma humano se le denomina latente o subclínica y que sólo se sabrá si la afección es causada por éste luego de los resultados de una biopsia.

El problema radica, explica el especialista, en que el virus puede estar en el cuello, la vagina, la región perianal y en región anal, o sea que es una enfermedad multifocal.

Es decir, que cuando se pueden observar verrugas en los genitales, el problema está también dentro.

Sin embargo, la erradicación del problema no se resuelve con la histerectomía o “vaciado” como se le llama popularmente a esta cirugía, a través de la que se extraen los órganos reproductores de la mujer, porque las lesiones pueden estar tanto en el cuello del útero, in situ en la vagina y en las regiones perianal y anal, refiere Olivares.

“No se resuelve nada con sacar el útero, porque esta enfermedad puede afectar de manera multifocal y multicéntrica”.

Preservativo

Sobre el preservativo o condón utilizado para la prevención de las enfermedades de transmisión sexual, dice que éste no evita la transmisión del virus del papiloma humano de hombre a mujer, debido a que si la lesión se encuentra en el área del escroto éste no cubre el pene totalmente, y que con el contacto piel a piel puede ocurrir el contagio.

“El condón no evita el contagio 100%, porque con el contacto de la mucosa y la piel se contagia el virus. La única recomendación para evitarlo es tener una sola pareja, la  fidelidad y abstinencia sexual, y que las jóvenes vayan virgen al matrimonio, que no se dejen llevar por consejos malos, de que están fuera de moda si no tienen relaciones antes de casarse”.

En cuento a los síntomas de la enfermedad indica Olivares que “esta es asintomática, no se siente nada, a menos que aparezca reflejada con las verrugas”

¡Una vacuna!

Aunque el virus no es curable, explica Olivares, ya salió una vacuna para inmunizar el organismo, pero aún no ha llegado al país. Informa, sin embargo, que está indicada sólo en niñas de 9 años  y jóvenes de 26 que no hayan tenido relaciones sexuales. Es una vacuna profiláctica que se aplica en  tres dosis, después de la primera, a los dos meses la segunda, y la tercera a los seis meses.

Explica, no obstante, que todo dependerá del tipo de cepa del virus.

Indica que las vacunas sólo atacan los virus considerados de bajo riesgo, pero que si el paciente adquiere uno diferente, de los denominados de alto riesgo, ésta no evita el contagio.

“La vacuna, que aún no la tenemos en el país, no evita todos los casos del virus porque hay 100 cepas diferentes, pero por lo menos ataca los que mayor cantidad de lesiones producen”, indica.