Ojalá no se olvide

Ojalá no se olvide

Ojalá los que triunfamos el domingo no olvidemos detalles (reales) del proceso socioeconómico y político, que pueden contribuir a que nuestra gestión sea más provechosa para la nación, para sus habitantes y para nosotros mismos:

1.Que las motivaciones de las mayorías que decidieron las elecciones pasadas fueron principalmente negativas; en ellas primó el rechazo a la gestión gubernamental y a las maneras del presidente Hipólito Mejía y de su PRD (Partido Revolucionario Dominicano);

2.Que los esfuerzos que motorizaron el movimiento que desplazo a Mejía y a su partido del poder, fueron más allá de los realizados por el PLD e incluyeron también los de otras fuerzas políticas, los de grupos de la sociedad civil, de los barrios y zonas rurales, del sector empresarial, del sector laboral y de las Iglesias;

3.Que el voto por un candidato no significa que la población le otorgue un cheque en blanco, sino que el poder legalmente concedido por la voluntad popular tiene que legitimarse cada día con el cumplimiento de lo prometido, que en este caso fue resolver la crisis provocada por el PRD, que, dicho sintéticamente, significa recuperar la confianza en el gobierno y el país, estabilizar la economía, generar empleos, aumentar los ingresos y reducir el costo de la canasta familiar, a la vez que institucionalizar y ampliar la democracia, en el marco de un proceso inclusivo de toda la población a los avances que se logren en lo económico, lo político y lo social;

4.Que las críticas, protestas y conflictos que podrían resultar de un eventual incumplimiento de esas promesas son tan legítimos como aquellos que se desataron por la falta de apego de Hipólito y el PRD a sus promesas;

5.Que en la aceptación de un proyecto político no sólo es importante la gestión gubernamental propiamente dicha, sino asimismo las maneras sociopolíticas de los gestores de ese proyecto acercarse y vincularse con la población;

6.Que la vuelta al gobierno de Leonel Fernández no significa solamente volver a lo que se hizo hace 4 años, sino también superar ese estadio positivamente. Dicho de otra manera, no significa volver al pasado, sino volver al futuro. En ese sentido, de la gestión pasada quedaron tareas pendientes que ahora hay que completar, como las labores expresas –más allá del crecimiento económico– para reducir la pobreza, que se ha agravado críticamente durante los últimos 4 años.

7.Que hay que tener siempre presente que al gobierno no se va a disfrutar un triunfo, sino a dar un servicio. O sea, que ser gobierno o ser parte de un gobierno implica deberes no derechos.

Si se tienen siempre presente estos siete mandamientos, el gobierno de 2004-2008 será ejemplar.