Obama visita Arizona después del tiroteo

Obama visita Arizona después del tiroteo

WASHINGTON, (AFP) – El presidente Barack Obama encabezará este miércoles el duelo nacional luego de un sangriento tiroteo en Arizona que desató un polarizado debate nacional sobre la violenta retórica que afecta la política de Estados Unidos.  

Obama volará al estado del suroeste del país para liderar un tributo a las seis personas muertas y las 14 heridas en el atentado contra la congresista demócrata Gabrielle Giffords, que se debate entre la vida y la muerte en un hospital.  

Su viaje tendrá lugar luego de que la familia del autor del tiroteo pidiera disculpas a los familiares de las víctimas y afirmara en un comunicado emitido el martes que «sentimos mucho sus pérdidas». 

«Este es un momento muy difícil para nosotros. Le pedimos a los medios respeto a nuestra privacidad», dijo la familia del agresor, Jared Loughner, en el primer comunicado que ofrece tras el tiroteo del sábado.  

Obama enfrenta un momento cargado de riesgos pero aprovechará la oportunidad política de liderar el homenaje a las víctimas en Tucson, Arizona, en momentos en que busca revivir el vínculo con sus votantes.  

Su tarea resulta complicada ante los reclamos liberales de que un clima de odio ha sido propagado por figuras conservadoras como Sarah Palin, que pudo haber llevado a Loughner al límite exponiendo las peligrosas divisiones de la política en Estados Unidos.  

A los presidentes, en su simbólico papel de jefes de Estado y comandantes en jefe, periódicamente se les reclama que invoquen a la unidad nacional en momentos de crisis, algo que se repite en la historia estadounidense y en la mitología nacional.  

Unas 14.000 personas son esperadas en la Universidad de Arizona en medio de extremas medidas de seguridad. Obama aparecerá junto a la primera dama, Michelle Obama, y al senador republicano John McCain, su ex rival en la carrera presidencial.  

El martes los médicos brindaron un informe del estado de salud de la congresista Giffords, que se debate entre la vida y la muerte en cuidados intensivos tras una cirugía de cerebro tras el ataque.  

«Es capaz de respirar por sí misma», dijo Michael Lemole, jefe de neurocirugía que operó a Giffords, agregando que la legisladora respondía satisfactoriamente a los estímulos, clave para sus perspectivas de recuperación.