Nos cayeron los palitos

Nos cayeron los palitos

Se extrañarán de este título tan insólito , pero en el argot popular esto significa que nos han caído desgracias y males continuos que nos están llevando a una situación en la cual debemos unirnos y enfrentar estoicamente estas amenazas que esperamos sean provisionales u ocasionales.
Debemos iniciar con el fallido proceso electoral de las elecciones municipales para elegir alcaldes y regidores, lo cual ha traído como consecuencia, concentraciones de frustrados ciudadanos en la Plaza de la Bandera, como protesta y repudio a la Junta Central Electoral (JCE), la cual, por negligencia y exceso de confianza, no verificó el estado de los escáneres y en el curso de la mañana, se detuvo el proceso de votación por graves fallos y omisiones de candidatos en las boletas de votación.
Ahora se ha desatado una ola de temor con la aparición del virus denominado coronavirus (Covid 19), el cual aunque tiene su origen en la provincia de Wuhan en China, se ha expandido por el mundo y se teme que se convierta en una pandemia. Al no tener a mano una vacuna o un antídoto seguro, la población mundial está en un grave peligro, no obstante el aislamiento al cual ha sido sometida dicha ciudad. Ahora mismo, hasta en nuestro país se afirma que ha aparecido un caso. Para nosotros, el peligro es mayor, ya que nuestras autoridades sanitarias no tienen, ni los equipos ni la preparación técnica para evitar la contaminación a los habitantes de la República.
El temor es tan intimidante, que los dominicanos que nunca utilizaron mascarillas en las calles, actualmente nos hemos convertido en imitadores de los chinos y japoneses, ya estamos tan atemorizados, que hasta evitamos darle la mano o besar la mejilla de un conocido, porque según los expertos se puede contagiar el virus.
Aunque todavía no se ha podido cuantificar que incidencia puede el Covid 19 en el turismo, se ha tenido conocimiento de varias cancelaciones de tours, especialmente si provienen de oriente. El caso más patético en nuestro país lo constituyó, que un crucero que ancló en el puerto de La Romana, sus pasajeros y tripulantes se vieron impedidos de desembarcar pues se infiltró que habían pasajeros infectados por el germen del Covid 19, teniendo que levar anclas no obstante, ya el práctico del puerto haber conducido la nave al muelle.
El Covid 19 ha sido detectando en 19 casos graves en Italia, por lo cual, las autoridades de la Aviación Civil han prohibido los vuelos entre la ciudad de Milano y nuestro país. Esperemos que esta situación sea solo provisional, ya que Italia es uno de los países que sus habitantes utilizan nuestro país como lugar para vacacionar, especialmente en la región Este, en donde el aeropuerto de Punta Cana ha tenido que tomar medidas extremas para controlar los pasajeros.
En nuestro país, los ciudadanos chinos se han quejado amargamente por ser discriminados. Recientemente en Dajabón, chinos que vinieron como clientes en el mercado fronterizo, fueron devueltos para Haití. En esta ciudad, los comerciantes del denominado Barrio Chino en la avenida Duarte, han visto mermar la clientela que asistía a comprar vegetales chinos o degustar algún plato favorito en los restaurantes de la zona. Para que se hiciera notar la falta de clientela, se comprueba por el parque de estacionamiento de vehículos que antes estaba siempre atiborrado.
No debemos escuchar voces agoreras que predicen que este Covid 19 pronto se esparcirá por nuestro territorio y debido a nuestra incapacidad de frenar el mal, nuestra población será una fácil víctima y los fallecidos se contaran por montones. Debemos ser cautos y evitar contactos con personas que provienen de países en los cuales ya se ha detectado víctimas. Se afirma, que nos solo los dos mil y pico que pregonan los países, ya que existiendo una firme política de silencio, en China se deben contar por millares los muertos y los contaminados.
Nuestro país que está sumamente propenso a recibir esta desgraciada acometida y al no contar con los elementos, equipos, medicamentos y personal calificado, solo nos queda encomendarnos a nuestra cuestionada patrona la virgen de Las Mercedes, o a nuestra protectora la virgen de La Altagracia, por tanto, invocamos al Señor para que nos saque con bien de esta involuntaria maldición. Made in China.

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