Baní en el vórtice de los intereses económicos

Baní en el vórtice de los intereses económicos

No sabía que el anuncio del desarrollo de Los Corbanitos en la bahía de Ocoa iba a convertir la decisión de la avenida de Circunvalación a Baní en un asunto de alto interés estratégico y de Estado, de manera de buscar un estímulo para proteger la inversión privada a realizarse en esa playa de vocación turística.

Cuando todo parecía resuelto, desde principios del siglo XXI, después de amplias consultas, consensos y estudios de que la mejor solución era construir la nueva vía de 12,5 kilómetros por el lado norte de la ciudad, para desechar el cruce del tráfico desde y hacia el sur por las estrechas calles de la población, se resucita, cual mago que saca los conejos del sombrero de copa, que la mejor ruta es por el sur y hasta en forma de un bulevar, santificado el pasado día 8 en un editorial del Listín Diario.

No importa que un puente sobre el río Baní por ese lado sur constituya un peligro para la vida y propiedades de Baní, aun cuando se construya una moderna estructura estilo el puente Mauricio Báez sobre el río Higuamo. No importa que se apropien cientos de tareas de tierras fértiles, que le dan vida a los hombres de trabajo de Baní. No importan que se expropien decenas de viviendas y urbanizaciones de la gente laboriosa que sus ahorros lo han invertido en las mismas.

Lo que si importa, al parecer de los que llevan la voz cantante en este proyecto, es que solo de esa manera sería factible desarrollar Los Corbanitos a cuenta de acercar la vía para que el trayecto sea más corto desde Sombrero hasta Sabana Buey o Las Calderas.

De repente, la solución lógica del trazado por el lado norte ha encontrado las voces disidentes de quienes antes eran sus abanderados unidas a las autoridades que no quiere que los inversionistas se espanten, hasta se ha dicho que la ruta norte es de alto riesgo por estar expuesta a las acciones de fechorías hipotéticas de una zona con la más baja criminalidad de Baní.

Lo del bulevar es algo quimérico, ya que no sería una salida adecuada para lograr el descongestionamiento de las calles de Baní, sino que agravaría una situación que sufren cada día los banilejos, pero a cuenta de que a caballo dado no se le mira el colmillo, veremos cómo a Baní se le empuja hacia la resignación y a un estancamiento, cuando el Gobierno y los inversionistas logren imponer su voluntad y criterios errados de que la vía va, pero por el sur, dejando a toda la población frustrada y compelida a aceptar el hecho consumado en una acción de fuerza e irreflexiva, que no resiste la más mínima decisión técnica ni lógica.

Además, una vía por el lado sur no acercará los viajeros a Los Corbanitos, ya que ese trazado sureño chocaría con el cauce del arroyo Bahía, que siempre está seco, pero en tiempos de huracanes arrastra un considerable caudal e inunda toda la parte oeste de Sombrero y Cañafistol, lo cual requeriría una vía con todas las previsiones para no resultar un estorbo para el paso del agua.

La ruta de la parte norte de Baní terminaría en la llamada recta de Galeón, y el empalme para acercar Los Corbanitos a la carretera Sánchez se podría hacer por las cercanías de Las Tablas para empalmar con la carretera a Las Calderas a la altura de Matanzas. Y si quiere se podría mejorar la carretera que va desde el puente de Los Pilones, en la carretera Sánchez, hasta Villa Fundación.

Para el bien de los banilejos, sin intereses particulares solo el amor por su terruño, la Circunvalación que debe construirse, debe ser por el lado norte, de manera que el dinero a invertirse sea bien aplicado, sin el desborde que significaría en el costo final de una vía por el lado sur, que no resiste un análisis y ponderación seria de parte de los funcionarios capaces, conscientes de lo que es una ingeniería vial sensata, honesta y seria.