Ni con gafas ni placas es recomendable mirar el sol

Ni con gafas ni placas es recomendable mirar el sol

Los halos y eclipses solares registrados con cada vez mayor frecuencia en los cielos  producen efectos ópticos muy atrayentes, pero pueden causar efectos devastadores en la visión de quienes los observan.

Si los cirroestratos o nubes similares cubren el cielo, puede producirse un halo solar, por la refracción de la luz en las partículas de hielo alrededor del sol. En tanto, ocurre un eclipse solar cuando la luna oculta total o parcialmente al astro rey.

Por su belleza indiscutible, la gente suele olvidar las precauciones y mirar directamente al sol.

Algunos, creyendo estar protegidos, utilizan gafas, pedazos de vidrio oscurecido, placas radiográficas, cámaras fotográficas o de video y hasta celulares.  “Pero ninguno de estos métodos previene la fototoxicidad que podría devenir en una retinopatía solar, en un daño temporal o permanente a la mácula, es decir, al centro de la retina”, advierte el retinólogo Juan Ubiera, de la Fundación Centro Láser.

Recomendaciones.  El especialista sugiere utilizar equipos fotográficos y de vídeo especializados para observa dichos fenómenos de manera indirecta. “Nunca debe mirarse directamente al sol, por ningún medio”, afirma enfáticamente. La retinopatía solar se caracteriza por una lesión amarillenta en la zona macular que el paciente describe como una mancha fija, similar al efecto de un flash fotográfico disparado directamente hacia el ojo.

El retinólogo señala que muchas veces los pacientes con retinopatía solar niegan que vieron directamente al astro rey, pero describen una mancha característica: brillante, enrojecida y borrosa al centro del ojo. La severidad de la retinopatía solar depende del tipo y el tiempo de exposición. Los casos de daño visual suelen aumentar en ocasión de halos y eclipses solares u otros fenómenos.