Neuralgia,  desorden del sistema nervioso central

Neuralgia,  desorden del sistema nervioso central

La neuralgia del trigémino es un desorden del sistema nervioso central  que afecta el nervio trigémino,  responsable de transmitir la información sensorial en la cara y controlar los músculos de masticación.

Este padecimiento causa puñaladas de dolor intenso en la cara, que pueden ser “gatilladas” por casi cualquier cosa que toca la cara o que involucra el movimiento de la boca, explica William Cheshire, neurólogo del campus en Jacksonville, Florida. “Incluso un estimulo suave en la cara, como el cepillarse los dientes  o ponerse maquillaje, puede disparar una sacudida de dolor atormentador”, explica Cheshire.

Esta enfermedad afecta aproximadamente a cinco de cada cien mil personas y  es más común en los mayores de 50 años. Las mujeres tienen un riesgo ligeramente mayor de desarrollarla. La causa del dolor se relaciona, en algunos casos, con un vaso sanguíneo cerca de la base del cerebro que presiona ese nervio; con menor frecuencia, un tumor puede comprimir el trigémino.

Para muchos pacientes, el dolor puede eludir un diagnóstico exacto por años. “No es inusual para los pacientes ver a un dentista antes que a un neurólogo porque el dolor pareciera venir de un diente”, señala.

Y debido a que este dolor tiende a irse por un tiempo, pero después regresa  “muchos pacientes viven con miedo de que  vuelva a atacar sin avisar”, asegura Cheshire, quien manifestó que esta dolencia progresa con el tiempo.

Al inicio, los pacientes pueden  experimentar ataques cortos y suaves, que pueden escalar hasta convertirse en  dolor agudo. Y aunque la cirugía para pacientes que sufran de este padecimiento está disponible desde hace mucho tiempo, usualmente es un procedimiento abierto y complejo que  requiere  una abertura en el cráneo para  acceder al nervio. Pero también existe un procedimiento mínimamente invasivo conocido como compresión con valor percutáneo, que -como explica el doctor Ronald Reimer, “es un procedimiento breve y específico. Bloquea las sensaciones de dolor a través del nervio trigémino y genera excelentes resultados”.

Bajo anestesia general, los médicos insertan una aguja pequeña a través de la mejilla hasta la base del cráneo, donde se encuentra el nervio trigémino.  Un catéter fino y flexible es adosado a un balón y luego se desliza por la aguja. “El balón es inflado temporalmente a una presión específica, luego es desinflado y removido.