Myrna Pichardo
Entre Chile y República Dominicana

<STRONG>Myrna Pichardo<BR></STRONG>Entre Chile y República Dominicana

Por Renania Reyna
Fotografías: Felipe Alvarado y
Fuente Externa
A pesar de que disfruta cada día de una ciudad sin ruido, donde el transito no la vuelve esquizofrénica, no escucha las quejas continuas de que se fue la luz y el agua, la gente es más pausada y muy educada, extraña su gente y la sabrosura que caracteriza a los dominicanos.

Elocuente por naturaleza y con una elegancia innata, Myrna Pichardo nos cuenta su experiencia en Santiago de Chile, junto a su esposo César Medina, quien recientemente fue designado embajador en este hermoso país, y aunque esta consciente de que los cargos y su estancia allá son pasajeros, revela que esta viviendo una etapa muy bonita e importante en su vida. 

Con un entusiasmo desbordante, cuenta que al principio se sentía un poco ociosa al haber dejado el ritmo de la televisión, pero tan pronto llegó, al cabo de dos meses, la eligieron como vicepresidenta de la Asociación de Damas Diplomática en Chile, esto implica tener que salir y  conocer muchas personas, buscar los fondos o las donaciones para las obras de bien social y la organización de actividades benéficas como bazar, galas e intercambios culturales.

“En la Asociación se hace un trabajo social muy fuerte e interesante y le da a uno la oportunidad de conocer el verdadero país, porque cuando uno está como diplomático se relaciona con gente de glamour, de los hoteles, de las actividades sociales, pero cuando estas dentro de la directiva te toca conocer las necesidades que tienen”, sostiene.

Narra que han visitado hogares de niños que delinquen, y asilos, “que aunque allá se manejan con mucho más recursos y dignidad que los nuestros, están también llenos de necesidades, porque nunca el dinero de los gobiernos alcanza para suplirlas todas y aunque Chile es uno de los países que ha experimentado mayor crecimiento en los últimos años en toda Latinoamérica, con una tasa que verdaderamente impresiona, hay muchas necesidades”.

Agrega que “no conoce lo que es el Chile de los pobres y lo que es la necesidad de la juventud, y en ese sentido uno se siente útil y siente que no sólo está conociendo un país, su riqueza, sus bellezas naturales, sino que a la vez estás aportando algo a esa sociedad que te recibe, donde se supone que vas a estar por dos o tres años,  y además, conoces cómo se maneja la gente con sus reacciones frente al sistema, la política y las instituciones”.

En cuanto a la embajada, asegura que aunque César Medina es quien tiene que ver directamente con ella,  tienen muchos planes para integrar a la comunidad dominicana a través de tertulias, encuentros familiares y diversas actividades.

“Queremos que la gente sepa que es un espacio abierto sin importar la afiliación política, porque nosotros somos embajadores de la República Dominicana, no de un partido. Cualquiera que pase por Chile que necesite información de los chilenos o del país, nosotros los recibimos con las puertas abiertas, porque somos periodistas dominicanos con sensibilidad social ante todo”, afirma.

Pichardo, quien además de productora y presentadora de televisión,  es psicóloga de profesión, asegura que extraña el calor del dominicano, porque uno es extranjero fuera de aquí donde quiera que uno vaya. Además, le encanta el trabajo social ya que ambas carreras están estrechamente ligadas lo que le ha permitido sentirse como un pez en el agua en su nueva misión.

“Ha sido una experiencia muy linda, y un cambio de vida por tantos años ligada a los medios de comunicación, porque conoces los contrastes de Santiago de Chile, donde hay poco nivel de analfabeto, un país con una economía en desarrollo y los precios del cobre tan alto que le ha permitido desarrollar las infraestructuras de la ciudad y una sociedad que vive con un ritmo y estilo europeo debido a una gran migración, pero hay mucha pobreza y ese es uno de los grandes retos que tiene su Presidenta, Michelle Bachelet”, declara.

De la empresa Comunicación & Eventos, afirma que tanto a Medina como a ella  le ha sido muy difícil sustituir sus figuras en los programas La Vida Misma y Hoy Mismo,  pero con regularidad vienen al país para darle calor, ya que están conscientes que lo demás es pasajero.

Al preguntarle que sueña para su país natal, revela qué “la educación es la base de todo, los pueblos se trasforman cuando se educan. Aquí lo que hay que hacer es invertir muchos recursos en educación. Educar este país y darle oportunidad a la gente que se alfabetice, y un poco de sosiego con los servicios públicos; un mayor respeto por los ciudadanos, que los políticos reviertan en la población los recursos de las donaciones y que cumplan sus ofertas”.

Así, entre el ir y venir a Santiago de Chile y República Dominicana, en Myrna Pichardo surge algo más que una simple comparación inconsciente de ambas naciones. Es la nostalgia de una dominicana que añora su gente y cada día abriga la esperanza y el sueño de que un día podamos alcanzar los más altos estándares de vida en todos los niveles sociales.