Mujeres jóvenes enfrentan desigualdades en el empleo

Mujeres jóvenes enfrentan desigualdades en el empleo

Ser mujer joven es un problema a la hora de obtener un empleo en el país, pues a pesar de que empleo femenino ha ido en aumento en las últimas décadas, persisten desventajas en el mercado de trabajo.

La tasa de ocupación de las mujeres jóvenes es 2.4 veces menor a la de las adultas, mientras que entre los hombres la brecha es de 1.7, según el informe el Barómetro del Mercado de Trabajo.

“Son las mujeres adolescentes y en especial las jóvenes las que tienen menores probabilidades de estar ocupadas. Esta enorme brecha puede reflejar la combinación de una mayor permanencia de las jóvenes en el sistema educativo y mayores dificultades para obtener empleo que los jóvenes hombres”, destaca.

El estudio agrega que la tasa de ocupación femenina a nivel general es apenas el 57% de la proporción de hombres en edad productiva con empleo (39.9% versus 69.9%), una diferencia de 30 puntos porcentuales a favor de los hombres.

Mientras, las oportunidades de empleo de los jóvenes en general entre 15 y 24 años son apenas poco más de la mitad de las de aquellos en las edades más productivas (38.6% en jóvenes de 15 a 24 años frente a 71.4% en adultos de 25-44 años).

Desigualdad salarial. En promedio, una trabajadora percibe el 64% del ingreso laboral de un trabajador hombre. Para las trabajadoras informales que residen en localidades urbanas es aun más bajo (44.2%), las operarias y artesanas (48%), las trabajadoras del sector agropecuario (54.4%), las mujeres de 65 y más años (52.4%), las operadoras y conductoras (55.3%), las trabajadoras de los servicios (56.6%).

Las desventajas salariales de las mujeres frente a los hombres se producen aún en una misma ocupación: es decir, una mujer agricultora o ganadera recibe el 51.6% del salario que recibe un agricultor; una trabajadora de los servicios percibe sólo el 56.6% y una empleada de oficina gana en promedio el 63.8% del salario de un hombre en esa misma ocupación.