Mujeres europeas envejecen solas

Mujeres europeas envejecen solas

ParÍs (EFE).- Las mujeres de la Unión Europea (UE) envejecen solas, mientras que los hombres lo hacen en pareja, según un estudio publicado hoy en el boletín “Poblaciones y Sociedades” del Instituto Nacional de Estudios Demográficos (INED) de Francia. “El modo de vida de las personas mayores de 75 años ha evolucionado mucho en las últimas décadas en la UE”, destaca el informe de Chistiane Delbes, Joelle Gaymu y Sabine Springer, que se basan en datos recopilados en Alemania, Bélgica, Francia, Finlandia, Holanda, Italia, Reino Unido, República Checa y Portugal.

“Ellas viven cada vez con más frecuencia en sus casas, en pareja o solas, en lugar de cohabitar con su familia”, constata el texto, que hace hincapié en que “las diferencias siguen siendo marcadas entre el norte y sur de Europa y según se trate de hombre o mujer”.

Envejecer en pareja es más corriente en Europa en el caso de los hombres (dos de cada tres) que en el de las mujeres (una de cada cinco) en los nueve países investigados en este estudio financiado por la Comisión Europea (CE).

Por contra, las mujeres viven solas o con familiares o allegados dos veces más frecuentemente que los hombres. La misma proporción se observa en mujeres que viven en residencias de ancianos.

Según el INED, “la diversidad de los modos de vida de las personas ancianas observado en Europa corresponde a la actitud de la población” y “así cuando el mantenimiento en su domicilio de un padre anciano es imposible sin asistencia, la cohabitación de varias generaciones bajo el mismo techo es defendida como la mejor solución en los países del sur” de Europa.

Al contrario, “el recurso a servicios que permiten a los ancianos continuar su vida en solitario es la opción más usual en el norte”.

No obstante, en toda Europa “hay un fuerte consenso sobre la idea de que los hijos deben ocuparse de sus padres” en la vejez, indica el informe.

 Así, el 59 por ciento de las ancianas alemanas y el 56% de las finlandesas de más de 75 años viven solas, frente al 30% de las portuguesas, por ejemplo.

Entre 75 y 79 años, tres de cada cuatro hombres aproximadamente viven en pareja, frente a sólo una mujer de cada tres en los países estudiados. Entre 90 y 94 años, no hay casi ninguna mujer que viva en pareja.

“Además de por la viudedad (las mujeres viven más que los hombres y además suelen ser más jóvenes que sus parejas), las mujeres se ven igualmente penalizadas por su mayor dificultad de fundar una nueva unión cuando son viudas o divorciadas”, añade.

A esa edades, el hecho de que haya más mujeres que hombres y que éstos tiendan a emparejarse con mujeres más jóvenes contribuye también a la soledad de las ancianas europeas.