Mujeres AL marchan y exigen fin de la violencia de género

Mujeres AL marchan y exigen fin de la violencia de género

Bogotá
EFE
Las latinoamericanas conmemoraron ayer el Día Internacional de la Mujer con movilizaciones para exigir el fin de la discriminación que sufren y para rechazar la violencia de género, en medio del repudio por los recientes asesinatos de dos jóvenes argentinas en Ecuador y una líder indígena en Honduras. Bajo el lema “Por un Planeta 50-50 en 2030- Demos el paso para la igualdad de género”, organizaciones como el BID, la OIT y la Cepal celebraron los avances en materia de oportunidades laborales para las mujeres, pero denunciaron la persistente violencia que sufren en la región.

Uno de estos casos, que motivó las movilizaciones de hoy, es el asesinato de las argentinas Marina Menegazzo, de 21 años, y María José Coni, de 22, quienes desaparecieron cuando se encontraban de vacaciones en Ecuador. En recuerdo de las jóvenes, en Argentina se convocó la marcha “Por ellas, por todas, Justicia”, frente al Congreso, con el fin de instar a un cambio cultural para que no se repitan este tipo de sucesos. “Queremos ayudar a que se entienda que esto no es solo un problema de Mendoza o de Argentina, sino que es un problema de la región, porque a las chicas las mataron en Ecuador”, dijo en la manifestación Vanesa Lidjens, prima de Marina.
Mientras, en Honduras, grupos feministas y amigos de la líder indígena hondureña Berta Cáceres, asesinada el pasado jueves, exigieron justicia y que su caso sea esclarecido.
También en Nicaragua tuvo lugar una caminata en memoria de Cáceres, la cual fue obstaculizada por fuerzas antidisturbios. En la capital de Mexico, donde una media de siete mujeres son asesinadas diariamente, se presentó la obra de la artista Mónica Mayer, un tendedero con las respuestas a la de mujeres a las preguntas-«¿Cuándo por primera vez acosada, cuando fue la ‘ultima vez y que has hecho en contra del acoso?». El Gobierno de Brasil, por su parte, informó de que en 2015 la cifra de denuncias por violación, asedio y retención ilegal de mujeres, entre otras agresiones, aumentó un 54.5 %, ante lo cual la gobernante Dilma Rousseff recordó el endurecimiento de penas contra la violencia machista.