Mis Buenos Días
Una oportunidad

Mis Buenos Días <BR><STRONG>Una oportunidad</STRONG>

POR RAFAEL MOLINA MORILLO
El Senado de la República, al igual que la Cámara de Diputados, tiene una mala imagen heredada de los incumbentes que a lo largo de la historia reciente han descansado sus asentaderas en las honorables poltronas de las salas de sesiones.

No sería justo, sin embargo, endilgar es mala imagen a los actuales senadores, porque éstos todavía no han tenido tiempo de mostrarse al público tal cual son, y a lo mejor son muy buenos. No podemos formarnos un juicio de lo que no conocemos. Pero mientras tanto, la imagen que queda retratada en nuestra mente es la no muy buena que dejaron los anteriores senadores. 

Pues bien: aquí tienen nuestros congresistas de la Cámara Alta una buena oportunidad para demostrar su vocación institucionalista, que es la que nosotros, los ciudadanos que les dimos nuestros votos, queremos ver: hagan una elección sana, inteligente, desapasionada y apartidista de los jueces que habrán de integrar la Junta Central Electoral por el cuatrienio siguiente.

Empéñense, señores senadores, en que las entrevistas que realizarán con los 80 y tantos nominados sean bien intencionadas, que las vistas públicas sean llevadas a cabo con profesionalidad, que todo el trabajo se haga pensando en el país, no en el partido ni en el bolsillo propio.

Las oportunidades no se repiten. Si dejan escapar ésta, posiblemente no volverá jamás.

(r.molina@verizon.net.do)