MIS BUENOS DÍAS
Etica

MIS BUENOS DÍAS <BR>Etica

RAFAEL MOLINA MORILLO
Hace pocos días fui requerido por una escuela de comunicación social para hablarle sobre periodismo a un grupo de estudiantes de cuarto semestre, lo que acepté gustosamente.

Lo primero que me impactó fue comprobar que, de veinte personas que conformaban el auditorio, diecinueve eran mujeres. Esto, en cierto modo, me reconfortó, porque de ser cierto que las mujeres son más responsables que los hombres en el trabajo, y más honestas, ello querría decir que estamos cerca del momento en que el periodismo será más confiable y más respetado.

En el curso de la charla que sostuve con aquellos jóvenes tocamos temas diversos relacionados con el segundo oficio más antiguo del mundo (se dice que el más viejo es la prostitución). Hablamos de la búsqueda de la noticia, de las nuevas tecnologías, de los géneros periodísticos, de la libertad de expresión, de las leyes relacionadas con la prensa¼ en fin, agotamos los tópicos más usuales en ese tipo de conversatorios.

Pero me llamó mucho la atención la insistencia del auditorio en introducir el tema de la ética periodística, lo que me dio a entender que la preocupación por el deterioro moral que se observa en el ámbito de esta profesión de informar, no aqueja tan solo a los que estamos en ejercicio, sino que también mortifica a las nuevas camadas que poco a poco irán ocupando las plazas en ese territorio minado que es el periodismo.

¡Qué bueno que así sea! Porque así florece la esperanza de que, apegado a principios éticos, el periodismo nacional pueda escapar de la corrupción que arropa a prácticamente todos los sectores de la sociedad.

No sé si los estudiantes aprendieron algo de mi charla. Pero en mí se fortaleció la esperanza de que el periodismo en este país podrá dejar de ser considerado como un oficio vil, para ser respetado como una noble profesión.