Mini o maxi no hay término medio

Mini o maxi no hay término medio

EFE. Reportajes.- El secreto para lucir la cartera más apropiada en cada momento es echarle un poco de imaginación y mirarse al espejo antes de salir para ver el efecto de conjunto, porque la cartera ha dejado de ser un accesorio práctico para convertirse en la protagonista de todo el atuendo.

Pasión por las carteras. Algunas de las carteras creadas por las grandes firmas son auténticas piezas de coleccionista y despiertan grandes pasiones. Cada vez son más las direcciones de la red que permiten alquilar modelos emblemáticos, o comprarlos de segunda mano o adquirirlos en subastas “on line”. Tal vez sea por aquello de que toda mujer tiene derecho, al menos una vez en la vida, a lucir una cartera objeto de deseo.

Las falsificaciones están asimismo a la orden del día y, aunque perseguidas por la ley, son muchas las consumidoras que no pueden resistir la tentación de hacerse con una cartera “falsa” pero aparentemente igual a la que lucen las más bellas, ricas y famosas.

 ¿De dónde viene este fetichismo por las carteras? Los historiadores dicen que ya en la Grecia y Roma clásicas, las mujeres de alcurnia lucían pequeñas bolsas para llevar algunos objetos personales.

Las carteras no han desaparecido nunca totalmente de la moda, pero en los dos últimos siglos se han elevado a complemento indispensable en el ropero femenino.

Ahora, la cartera es a veces el accesorio más caro del guardarropa de las más fashion: una “inversión” bien visible, indiscutible y envidiada. 

Los grandes creadores lanzan en ocasiones ediciones limitadas de un modelo de cartera, que están prácticamente vendidas incluso antes de salir al mercado y eso a pesar de sus precios astronómicos.

¿Mini o maxi?  Cuando parecía que las carteras no podían ya ser más grandes, modelos como Kate Moss o actrices como Jennifer Aniston se presentaron con carteras XXL en las que -¡oh maravilla!- cabía prácticamente todo lo que podíamos necesitar durante el día e incluso sobraba sitio para una compra de último momento.

Por si esto fuera poco, aparecieron después las carteras “de viaje”.

Estas, más cuadradas y con asas pequeñas, se parecen más a los maletines médicos. 

Zoom

Combinando las carteras

La mejor forma de combinar las carteras  es, precisamente, no combinarlas. Zapatos y carteras pueden o no ser del mismo color y textura. Pueden armonizar o no. Todo depende del elemento de nuestro vestuario que queramos resaltar. No hay reglas fijas. Mezcla una gran cartera de inspiración étnica con un atuendo clásico. O un vestuario multicolor con una de tonos neutros.