Milingo, excomulgado automáticamente, acabó con paciencia de Papa

Milingo, excomulgado automáticamente, acabó con paciencia de Papa

Juan Lara
Ciudad del Vaticano, 26 sep (EFE).- El Vaticano anunció hoy la excomunión automática del polémico exorcista, cantante y arzobispo emérito (jubilado) de Lusaka (Zambia), Emmanuel Milingo, con quien el Papa mostró reiterada comprensión, pero ha acabado con la «vigilante paciencia» de la Santa Sede.

Milingo, de 78 años, ha quedado excomulgado «latae sententiae», es decir automáticamente, por haber ordenado obispos a cuatro sacerdotes estadounidenses casados, que asimismo han sido excomulgados y sus ordenaciones no reconocidas por el Vaticano.

Desde que el pasado mes de julio Milingo reapareció en Estados Unidos abanderando la causa de los curas casados y asegurando que la coreana Maria Sung -con la que se casó en 2001 y después repudió- sigue siendo su esposa, el Vaticano siguió de cerca, «con preocupación», sus pasos.

Hasta ahora, oficialmente, la Santa Sede, calló, pero la ordenación de cuatro curas casados como obispos, oficiada por Milingo el pasado día 24 en Washington, fue la gota que colmó el vaso.

Hoy, en un comunicado, el Vaticano manifestó que ha seguido «con viva preocupación» los pasos dados recientemente por Milingo, «con la creación de una nueva Asociación de Sacerdotes casados, sembrando división y desconcierto entre los fieles».

El Vaticano precisó que exponentes de diferentes niveles de la Iglesia» intentaron «en vano» contactar con Milingo para «disuadirle de proseguir con sus acciones, que causan escándalo, sobre todo en los fieles que han seguido su ministerio pastoral en favor de los pobres y enfermos».

«Teniendo en cuenta la comprensión manifestada por el Papa hacia este anciano pastor, la Santa Sede esperó con vigilante paciencia el desarrollo de los acontecimientos, los cuales, por desgracia, han llevado al arzobispo Milingo a una progresiva ruptura con la Iglesia, primero con el atentado matrimonio y después con la ordenación de cuatro obispos (casados) el domingo 24 de septiembre en Washington», explicó el Vaticano.

La Santa Sede agregó que con este último «acto público» -es decir, la ordenación como obispos de George Augustus Stallings, de Washington; Peter Paul Brennan, de Nueva York; Patrick Trujillo, de Newark (Nueva Jersey) y Joseph Gouthro, de Las Vegas- tanto Milingo como los cuatro sacerdotes «han incurrido en la excomunión latae sententiae, prevista por el canon 1.382 del Código de Derecho Canónico».

El artículo 1.382 establece que «el Obispo que confiere a alguien la consagración episcopal sin mandato pontificio, así como el que recibe de él la consagración, incurren en excomunión latae sententiae reservada a la Sede Apostólica».

El Vaticano subrayó que la Iglesia no reconoce esas ordenaciones «ni las que se puedan derivar de las mismas» y manifestó que «el estado canónico de los cuatro supuestos obispos es el mismo en el que se encontraban antes de la ordenación».

Expresando pesar, el Vaticano señaló que había esperado que la mediación de personas cercanas a Milingo hubiera dado fruto, el arzobispo jubilado lo «hubiese repensado» y regresado «a la plena comunión con el Papa.

«Por desgracia, los últimos acontecimientos han alejado esa esperanza», señaló el comunicado.

Tras conocer la reacción del Vaticano, George Augustus Stalling, dijo que para Milingo la excomunión «no vale ni el trozo de papel en la que ha sido escrita», y aseguró que el anciano prelado continuará su labor en favor de los curas casados y que considera las ordenaciones de los obispos «válidas».

Según el «portavoz» de Milingo, éste está dispuesto a discutir con el Vaticano siempre que se acepte su propuesta y se le conceda una prelatura persona, tipo la del Opus Dei.

Milingo saltó a la notoriedad por sus exorcismos, que atrajeron a numerosos fieles a sus ceremonias. También grabó discos y cantó en numerosas televisiones de todo el mundo.

Su nombre volvió de nuevo a las primeras páginas de los diarios en mayo de 2001, al casarse en un hotel de Nueva York con la médica cuarentona coreana María Sung.

La boda, oficiada por el reverendo Moon, fundador de la secta del mismo nombre, causó un gran escándalo, puso en apuros a la Santa Sede y supuso ya la amenaza de excomunión para el prelado «rebelde».

Varios meses después fue recibido por Juan Pablo II, lo que propició el retorno al redil del prelado.

Milingo renunció a su matrimonio y reafirmó su fidelidad a la Iglesia Católica. Hasta ahora. EFE