México objeta muralla planea EU en frontera

México objeta muralla planea EU en frontera

México (EFE).- México se opone al plan de levantar muros para separar fronteras, afirmó hoy el canciller Luis Ernesto Derbez, un día después de que el presidente de EEUU, George W. Bush, anunciara la construcción de más murallas entre ambos países. No se trata de «una posición sólo con Estados Unidos; México votó contra la barda que se construyó en Israel en la zona de Gaza, también contra las bardas construidas por España en Melilla y otras zonas», dijo Derbez.

   «En el concepto de migración, México no considera que la construcción de bardas sea un elemento de solución», agregó en rueda de prensa con corresponsales extranjeros.

   «No es un cosa con Estados Unidos o con la propuesta del presidente Bush, es una cosa general de nuestro país ante el tema migratorio», precisó el secretario de Relaciones Exteriores.

   El presiente Bush dijo ayer durante una vista en la zona fronteriza con México que su gobierno levantará mallas en las zonas urbanas donde no hay una división física entre los dos países, en tanto que en las zonas rurales se construirán barreras que impidan el libre paso de vehículos de México a Estados Unidos.

   Bush sostuvo que la seguridad fronteriza debe ajustarse a las necesidades cambiantes del país y señaló que la amenaza en la frontera no la componen únicamente los terroristas, sino también los narcotraficantes.

   Ambos Países comparten una porosa frontera de 3.200 kilómetros, y en puntos como Tijuana (México)-San Diego (EEUU) ha erigido una muralla metálica.

   A lo largo de la frontera se producen cada año alrededor de un millón de cruces de inmigrantes indocumentados, que han elegido en los últimos años la peligrosa zona del desierto de Arizona para cruzar.

   El saldo anual en ese punto es de unos 400 muertos por deshidratación y picaduras de animales ponzoñosos, según datos oficiales.

   Bush propone, para hacer frente al problema de la inmigración ilegal, un plan que prevé el endurecimiento de las medidas en la frontera, pero que tiene como piedra angular un programa de acogida de trabajadores temporales extranjeros.

   En tanto, México propone una reforma migratoria en la que se contemple la regularización de los indocumentados que ya están en EEUU y que éstos puedan llevar a sus familiares que dejaron en su país de origen.